El vicegobernador Floro Bogado saludó en su día a todos los padres, a quienes definió como “maestros en la escuela de la vida pues nos enseñan el preciado ejemplo de la integridad, el altruismo y la comprensión, como así también la importancia de la familia, esa primera comunidad natural organizada que al decir de SS. Juan Pablo II, es rumbo de la evolución, futuro de la humanidad y base de la civilización del amor”.
Al aludir a la responsabilidad que les cabe frente a los antivalores de la sociedad posmoderna, destacó que son los progenitores quienes nos enseñan a vivir privilegiando la solidaridad frente al individualismo, la participación antes que la competitividad, la creatividad contra a la apatía, la responsabilidad frente a la manipulación, la opción antes que la indecisión, el sentido de alegría y de esperanza para oponer al desencanto deprimente que hunde al ser humano.
“Son dignos destinatarios de nuestro cariño porque dedican todos los días de sus existencias a sus hijos, exigiendo y orientando, formando, dando seguridad y sobre todo enseñando a actuar movidos por un corazón cargado de amor fraternal”, indicó.
Sostuvo que, de esta manera, la familia es un dique de contención frente a las tensiones y conflictos de la sociedad individualista y egoísta, añadiendo que los hijos se enriquecen con el sentido de la efectiva justicia y el respeto de la dignidad de cada uno, lo cual da contenido al verdadero amor, como servicio desinteresado hacia los demás, especialmente a los más necesitados.
Parafraseando al Santo Padre, afirmó: “la comunidad social, para vivir en paz, está llamada a inspirarse en los valores sobre los que se rige la comunidad familiar (…) no vivimos uno al lado de otros por casualidad; todos estamos recorriendo un mismo camino como hermanos y hermanas”.
En este sentido sostuvo que “si a esa fraternidad con armonía social le sumáramos el esfuerzo mancomunado, la participación activa, solidaria y organizada de todos los que habitamos este suelo, estaríamos sentando las bases para abrir el ansiado camino hacia la civilización del amor, donde la familia seguirá siendo prioridad, pero su ejemplo irá extendiéndose a la gran familia formoseña, a la argentina, la Iberoamericana y por que no, a toda la familia humana, en un universo de concordia y felicidad”.
Destacó que “nuestro padre nos enseña a pensar, a soñar, a vivir, aunque sabe que nuestros sueños y existencia serán otros, pero lo hace convencido que su vida y desvelos serán huellas imborrables en nuestro caminar hacia un mundo mejor”.
“Entonces, hoy es la mejor ocasión para que fieles al mandato del amor al prójimo, sepan reconciliarse si están enemistados por pequeñas cosas, es el día especial para regalarle el mejor abrazo, confiarle cuánto lo quieren y necesitan porque los hijos son sus más grandes motivos de orgullo. Y para quienes ya no los tenemos nos reconforta el hecho de la resurrección eterna y regocija llevarlo por siempre en el corazón”, concluyó el vicegobernador Floro Bogado.

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