Por primera vez visitará países de habla hispana en América latina; inquietud por su salud
Si en México lo espera una población mayoritariamente católica, en la isla de los hermanos Castro, uno de los últimos bastiones comunistas del planeta, la situación es completamente distinta. Es un país donde el aborto y el divorcio son moneda corriente y donde hasta 1990 los creyentes eran expulsados del Partido Comunista.
"Recen por el viaje apostólico a México y Cuba, que cumpliré a partir del viernes próximo. Confiémoslo a la intercesión de la Beata Virgen María, tan amada y venerada en estos dos países que estoy por visitar", pidió ayer a los fieles el Papa, al terminar el rezo del Angelus, desde la ventana de su estudio sobre la Plaza de San Pedro.
La América latina hispanohablante, donde reside cerca de la mitad de los más de 1000 millones de católicos que hay en el mundo, esperaba desde hace tiempo una visita de Benedicto XVI, un Papa más bien eurocéntrico, especialmente preocupado por la alarmante descristianización de Europa.
"En sus siete años de papado, Benedicto XVI nunca visitó Hispanoamérica, sino que mostró una clara preferencia por Europa", dijo Bernardo Barranco, especialista de catolicismo contemporáneo en el Centro de Estudios Religiosos de México, a la agencia AP.
Más allá de esto, para muchos especialistas el principal desafío que deberá sortear Benedicto XVI en este vigésimo tercer viaje de su pontificado es esa devoción que tanto en México como en Cuba la gente siente por su antecesor, Juan Pablo II.
En México, nadie olvida que fue el primer destino de un joven y carismático Karol Wojtyla -elegido a los 58 años, a diferencia de Joseph Ratzinger-, que volvió a viajar allí cuatro veces más. Justamente por eso el Papa polaco es apodado "el Papa de México".
Cuba, por otra parte, tampoco olvida la histórica visita de Juan Pablo II en 1998, que significó para la minoría católica reformas significativas: la eliminación de referencias al ateísmo en la Constitución, la aceptación de católicos como miembros del Partido Comunista, el establecimiento de la Navidad como día festivo.
Fueron importantes avances, pero para la Iglesia Católica cubana, que en los últimos tiempos actuó de intermediaria para la liberación de disidentes y cuyo aporte es vital para la lucha contra la pobreza, aún falta mucho para que haya realmente libertad religiosa.
Y, en este sentido, la visita de Benedicto XVI, que podría reunirse con Fidel Castro, de 85 años como él, despierta para algunos en Cuba la esperanza de nuevas aperturas.
Otro desafío para Benedicto XVI será llegar a un continente donde la Iglesia Católica pierde cada vez más fieles. La Iglesia, en efecto, no sólo se encuentra amenazada debido a una creciente presencia de sectas evangélicas, sino también por una grey que si bien se profesa católica, es cada vez menos practicante. Claro reflejo de esto es la multiplicación de legislaciones que desafían los mandamientos de la Iglesia en cuanto a matrimonio homosexual -reconocido en la Argentina- y el aborto.
El Papa despegará desde esta capital el viernes para llegar el mismo día al aereopuerto de León, en el estado de Guanajato, centro de México, por la tarde. Ahí será recibido por el presidente Felipe Calderón y por los obispos de este país de 114 millones de habitantes.
En cada una de sus visitas, Juan Pablo II fue bienvenido en forma memorable: en su último viaje, en agosto de 2002, seis millones de habitantes salieron a las calles para recibirlo en México DF.
Benedicto XVI, que seguramente tendrá una bienvenida similar, no viajará a la capital debido a la altura (2300 metros), que podría afectar su salud. Por eso el Vaticano decidió que se quedara hasta el 26 en México central.
Como el vuelo desde Roma a México dura unas 14 horas, el Papa descansará la mayor parte del sábado 24: sólo por la tarde hará una visita de cortesía al presidente y saludará a los chicos en la plaza central. El domingo celebrará una multitudinaria misa y participará por la tarde de una reunión en la catedral con obispos mexicanos y de toda América latina, ante quienes pronunciará un discurso dirigido a todo el continente.
Desde León partirá el lunes por la mañana, para llegar al mediodía a Santiago de Cuba, en el Oriente. Se trata de la segunda ciudad en importancia del país, donde viven 11 millones de habitantes, la mayoría en situación de pobreza, y que está sometido a un embargo norteamericano que cumplió recientemente 50 años.
El Papa será recibido por Raúl Castro, que ya anticipó que Cuba lo recibirá con "afecto y respeto". El Pontífice viaja especialmente para participar de las celebraciones del cuarto centenario de la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba, una estatuilla de María hallada hace 400 años por pescadores.
Será justamente después de visitar el santuario erigido en su honor que, el martes 27, volará a La Habana, donde celebrará el miércoles una misa en la legendaria Plaza de la Revolución. En 1998, Juan Pablo II, el papa que derrumbó al comunismo, hizo su famoso e histórico discurso para "que Cuba se abra al mundo con todas sus magníficas posibilidades y que el mundo se abra a Cuba".
Al igual que Juan Pablo II, Benedicto XVI seguramente pedirá el fin del embargo, admitió el padre Federico Lombardi, vocero del Vaticano, al recordar que la Santa Sede es tradicionalmente contraria al bloqueo, "que suele hacer sufrir al pueblo, sin alcanzar su objetivo".
APRETADA AGENDA
Viernes 23: el presidente mexicano, Felipe Calderón, dará la bienvenida a Benedicto XVI en el aeropuerto de Guanajuato
Sábado 24: encuentro con Calderón y chicos de Guanajuato en la Plaza de la Paz.
Domingo 25: Benedicto XVI dará una misa en el Parque Bicentenario de León.
Lunes 26: el Papa viaja a Santiago de Cuba, donde será recibido por el presidente Raúl Castro. Oficiará una misa en esa ciudad.
Martes 27: visita al santuario de la virgen de la Caridad del Cobre, en el marco del 400° aniversario del hallazgo de la imagen de la virgen.
Miércoles 28: en La Habana, última etapa de su gira, el Papa celebrará una misa en la Plaza de la revolución
ARRESTOS ENTRE LAS "DAMAS DE BLANCO"
LA HABANA (AFP).- La policía de Cuba detuvo ayer a medio centenar de activistas del grupo opositor "Damas de Blanco", en dos operativos distintos ordenados por el régimen ocho días antes de la llegada del papa Benedicto XVI a la isla. Unas 20 mujeres de las "Damas de Blanco" fueron detenidas después del mediodía mientras marchaban luego de asistir a misa en la parroquia de Santa Rica, horas después de que otras 33 activistas fueran arrestadas cuando iban a la misma iglesia, según informó una opositora..





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