Verónica Schneider quiere volver a convivir con su esposo golpeador y se niega a denunciarlo

La mujer de 34 años que estuvo dos meses en terapia intensiva tras recibir una brutal golpiza por parte de su marido le dijo a médicos e instructores judiciales que quiere “volver a su casa con él -por su agresor- y que no tiene intención de denunciarlo ante la Justicia”.
Verónica de los Ángeles Schneider, de 34 años, fue agredida a golpes de puño y patadas la noche del 23 de noviembre del año pasado por su marido, Mario Cesar Reile, en el interior de la vivienda que ambos compartían en calle Santa María 1589.

Tras el ataque, Schneider ingresó al Hospital Municipal y a las pocas horas, fue derivada al área de terapia intensiva a raíz de las lesiones que le fueron detectadas en el intestino y que le provocaron una infección generalizada.

En paralelo, la causa se inició de “oficio” luego de la denuncia de los médicos que atendían a la mujer.

Poco después, el fiscal Eduardo Quirós pidió la detención de Reile por el delito de “tentativa de homicidio”, teniendo en cuenta las graves heridas que presentaba la mujer.

Sin embargo, el juez Guillermo Mércuri negó ese pedido -en realidad, concedió la excarcelación- entendiendo que el delito encuadraba en la figura de “lesiones graves” y no en la intento de homicidio.

En su resolución, a la que tuvo acceso LB24, el magistrado desliza la posibilidad de que la gravedad en el estado de salud haya sido la consecuencia de una mala praxis durante la internación, ya que “los primeros estudios que se le realizaron a Schneider no acreditaban que las lesiones que en este momento presenba hayan sido consecuencia de los golpes propinados por Reile”.

La decisión de Mércuri generó polémica en el ámbito judicial y provocó la indignación de la familia de la víctima.

Ella lo defiende

Según confiaron altas fuentes judiciales del caso, en sus breves diálogos con médicos e instructores a cargo de la investigación, Schneider “defiende a su marido y no lo quiere denunciar”.

Es más, quedó acreditado en la causa que apenas ingresó la mujer al hospital le dijo a los médicos que los golpes que tenía eran producto de un accidente de moto, ocultando así la verdad de los hechos y cubriendo a su esposo. Pero, tras la insistencia de los facultativos, la víctima terminó admitiendo que “mi marido me golpeó mientras nos estábamos drogando con cocaína”.

También, quedó probado que a los primeros policías en llegar a la casa donde se produjo la agresión “fue la propia Schneider la que los echó diciéndole que no tenían nada que hacer ahí”.

La causa continúa

La investigación seguirá adelante más allá de que la víctima -que en las próximas horas recibirá el alta médica- se niegue a denunciarlo ante un fiscal, pues ya las actuaciones se iniciaron de oficio y eso no tiene vuelta atrás.

En tanto, la situación familiar de los Schneider es compleja porque “mientras toda la familia intenta convencer a Verónica de que no lo vea más a Reile, ella quiere volver a convivir con él sí o sí”.

Por otra parte, en las últimas horas, trascendió en algunos medios periodísticos que Reile había ingresado al hospital para amenazar a su mujer. Sin embargo, la realidad es otra: “ella no pidió a gritos que lo retiraran a su marido de la habitación, sino todo lo contrario”, manifestó ante este diario digital un trabajador del nosocomio.

Por último, un magistrado con varios años de experiencia reflexionó ante LB24 y dijo “esta es una situación compleja. Es evidente que víctima y victimario están enfermos. Y es probable que si no hay una intervención social y familiar, más que judicial, esta historia terminará de la peor manera”.

Y agregó “acá hace falta un trabajo muy fuerte de asistentes sociales y psicólogos. Esto es una locura. Todo el núcleo familiar tiene problemas, porque según el expediente, esta relación violenta y patológica viene desde hace 13 años y nunca nadie hizo nada”.

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