Sí bien el bloque legislativo de la UCR parecía en principio partidario de acompañar al gobierno en la cruzada por aumentar los impuestos, al parece todo ha cambiado. Ayer se supo que el presidente del Comité Ushuaia, Alejandro Vernet, también se opuso al "impuestazo" al sostener que el proyecto "hace aguas por todas partes".
En declaraciones a la prensa se refirió al rechazo unánime que generó y concedió que “a nadie le gusta que le aumenten los impuestos”, además de que “no todos los sectores atraviesan el mejor momento”.
“Cuando uno empieza a desglosar este proyecto de ley ítem por ítem, termina siendo algo que no está bien armado”, evaluó, y tuvo en cuenta que aparte de la marcha atrás que se daría respecto de la industria, aparentemente el sector rural “no va a aportar lo que pretende el proyecto”, puesto que habría errores en la forma de cálculo.
“Yo me reuní con la Sociedad Rural y estuvimos conversando. Según datos que aportaban sobre cuál sería el monto que pagaría una estancia, del orden de los siete millones de pesos, eso obviamente es inviable para una unidad productiva, sea grande o chica”, sostuvo.
Aseguró que trató “de leer el proyecto de tarifaria y fiscal en el tema agropecuario, y en realidad mezcla tantos datos que es difícil saber el coeficiente por el cual se multiplicaría”.
A la perspectiva de no llevar adelante la tarifaria en este sector, por lo menos no de la manera que está presentado, se le suma la excepción a la Cooperativa Eléctrica por el impacto en los costos de tarifas que podría ocasionar. En conclusión, Vernet manifestó que la iniciativa “hace agua por todos lados”.
Parecería que el comercio y el turismo serían los únicos aportes y quizás por un índice inferior, y para Vernet ya no se cumpliría el objetivo: “Uno cuando presenta un proyecto de tarifaria y fiscal, lo hace pensando en recaudar determinada cantidad de plata. Si esa cantidad de plata no se va a recaudar, no tiene ningún objeto modificarla”, opinó.
“Después tenemos que ver el sector de la industria. Sinceramente me parece que si tampoco va a aportar, los comerciantes con todo criterio dicen por qué vamos a aportar nosotros”, señaló, compartiendo el malestar de las cámaras de la pequeña y mediana empresa.
Diferenció este proyecto de las medidas que se tomaron por ejemplo en la provincia de Buenos Aires, donde “se hizo un revalúo de todos los campos con el fin de obtener determinada cantidad de plata. El objetivo se cumplió y ahora veremos cómo les va en la recaudación, porque una cosa es la cuestión teórica de cuánto vamos a recaudar, y otra la reacción que van a tener los contribuyentes”.
En este punto también llamó a la reflexión, porque reconoció como un logro de este gobierno el aumento de la recaudación y, cualquier cambio que rompa ese equilibrio, podría traer un efecto contrario. “Este gobierno tiene una gran virtud: ha hecho un buen trabajo en el tema fiscal y hemos aumentado la recaudación en forma importante. La gente ha tomado conciencia de que hay que tributar los ingresos brutos y en este aspecto ha ido creciendo la recaudación. No vaya a ser que, moviendo la tarifaria a valores que no van a poder verificar o traigan otras consecuencias, terminen dando vuelta la cosa y recaudemos menos. Hay que ser muy cautos en este tema, hablar con la gente y ver las posibilidades que hay”, recomendó.
Por otra parte, observó que es necesario ver el destino que tendrán esos recursos, porque “el fondo de la soja, el fondo de TDFEQ, son para infraestructura. Se habló del 25% del presupuesto para educación y a este paso lo que no se hace es cumplir las leyes que están. Si la plata que ingresa para infraestructura no va allí, tenemos que revisar eso, porque lo que está ausente en la provincia son justamente las obras de infraestructura”, remarcó.
“Me da la sensación que el tema de la tarifaria, y es una sensación mía que no compromete al bloque, es una cuestión que se ha ido desinflando, porque los valores en los cuales estaba presentada me parece que no van a ser viables”, fue la conclusión de Vernet.
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