Verna se "borró" al momento de votar sobre los 16 años

En los fundamentos, hubo un contrapunto en el bloque de los justicialistas pampeanos. Verna se preguntó: "Acaso alguno de los que están acá, en las campañas electorales, a veces, no prometió algo que luego no cumplió".
El miércoles a la noche, por una abrumadora mayoría, el Senado aprobó el proyecto oficialista que habilita el voto de los jóvenes de 16 y 17 años. Con 52 votos a favor, tres en contra y dos abstenciones, la iniciativa impulsada por el Frente para la Victoria recibió el acompañamiento de varios bloques de oposición. Ahora la iniciativa pasará a la Cámara de Diputados y se espera que para las próximas elecciones legislativas los jóvenes sean incorporados al padrón electoral.

Por La Pampa, solamente votó a favor la senadora María de los Angeles Higonet, que hizo una defensa del gobierno nacional en sus fundamentos. Su par en el bloque PJ-La Pampa, el ex gobernador Carlos Verna, dijo que iba a apoyarlo, pero a la hora de la votación no estuvo presente. Igualmente, en su discurso habló de los "derechos" que no se le garantizan a los jóvenes y que viven en un país "de mentiras". Por su parte, el radical Juan Carlos Marino no estuvo en el recito.

Frescura y pasión.

Higonet recordó la fecha del 17 de octubre, día de la lealtad para el peronismo, y el nacimiento del peronismo vinculado a los derechos que ganaron aquellos que eran "el subsuelo de la Patria sublevada, como lo definió Scalabrini Ortiz".

"Los jóvenes, con esa frescura, con esa pasión, volviendo a enamorarse de la política y volviendo a participar, nos demuestran que hay un proyecto que comenzó en 2003, que nos permite tener un Estado presente y ser, a través de la política, con esta herramienta, la verdadera transformación de la sociedad", dijo la pampeana.

Y enfatizó: "Porque hay una conductora, una presidenta que solo entiende el concepto de Patria con los 40 millones de argentinos adentro, ninguno afuera. Trabaja para eso y para un crecimiento con una verdadera inclusión social: decidió invertir el 6,4 por ciento del producto bruto en educación, construyó facultades y universidades públicas, apoya la educación pública y propició que volvieran con fuerza la educación técnica y los oficios que habíamos perdido".

La postura de Verna.

Verna, por su parte, anticipó que iba a votar afirmativamente la iniciativa "porque creo en la ampliación de los derechos; creo en la capacidad de los jóvenes para discernir; creo que son menos influenciables los jóvenes que nosotros, los viejos". Aunque después no votó.

Los fundamentos del pampeano giraron en torno a que si el gobierno no garantiza otros derechos, al menos que se les otorgue el derecho a votar. Criticando así por elevación a la gestión de la presidente Cristina Fernández.

"La primera reflexión es que en nuestro país a muchos de los jóvenes, a miles de los jóvenes, de dieciséis y diecisiete años los roban para sacarles las zapatillas, el celular y unas monedas. Y a algunos de ellos, los matan. (...) En mayor medida es responsabilidad del Estado nacional, de los Estados provinciales, de las fuerzas de seguridad nacional y de las provinciales. Y como en eso puedo hacer muy poco, lo que voy a hacer hoy por esos jóvenes, a los que no les puedo dar seguridad, es reconocerles el derecho a votar".

"En nuestro país -continuó- hay 800 mil jóvenes que ni estudian ni trabajan; son los 'Ni Ni', a los que nosotros, los adultos, no les hemos sabido resolver el problema de darles una salida laboral ni hemos podido mantenerlos dentro del sistema educativo. ¿Y de quién es la responsabilidad? Nuestra; de los mayores. Es, fundamentalmente, del gobierno nacional, de los gobiernos provinciales, del Ministerio de la Producción, que no consiguen convencer a los inversores. Si bien el cepo no existe, sí existe el miedo a que nos quedemos sin dólares, según dijo ayer Kicillof. Pero lo concreto es que no hay decisión de los inversores de venir a la Argentina. Como no les puedo ofrecer ni la salida laboral ni la salida estudiantil, lo que hoy les voy a reconocer a los jóvenes de 16 y 17 años es la posibilidad de votar".

Promesas.

El párrafo más duro fue: "En este país, en el que les decimos a los jóvenes que no hay que mentir, les mentimos nosotros. Pregunto si acaso alguno de los que están acá, en las campañas electorales, a veces, no prometió algo que luego no cumplimos (sic). Eso es una mentira; tal como miente el Indec cuando dice que la inflación es del 10 por ciento. O como dice el proyecto de presupuesto que indica que se van a pagar 4 mil millones de dólares del cupón de un bono que exige el crecimiento del país; crecimiento que el país no va a tener, ya que para llegar a eso, en el tercer y cuarto trimestre la Argentina debería haber crecido y crecer al 10 por ciento. Y no va a ser posible. Entonces, como no le puedo garantizar a los jóvenes que van a vivir en un país en el que no les van a mentir, les voy a reconocer el derecho de que puedan votar".

Un ejemplo local por el voto.

El senador Carlos Verna se refirió a un ejemplo pampeano para fundamentar su postura, en el que hizo una referencia al oeste.

"Las elecciones nacionales, que son los cargos que se autorizan a votar, se realizan en octubre; y esa es la época de parición de los chivos en el oeste de mi provincia. Cuando una chiva pare, el chivero tiene que estar con los cabritos, ponerle una cinta de color, generalmente tienen mellizos, con hilos de la lana con que tejen nuestras mujeres del oeste porque la chiva, cuando sale y vuelve a darle de mamar, lo tiene que reconocer, entonces, durante los primeros días, hasta que les capta el olor, les ponen los chivitos en la ubre. Ahora bien, una vez que la chiva toma el olor de los cabritos y éstos el de la chiva, le sacan la cinta, ya no hace falta porque cada cual mama con su madre. Pero cuando nacen, permanentemente el chivero tiene que hacer esa tarea. ¿Y quién hace esa tarea? La mujer y los hijos. Y el día de la elección no pueden ir a votar juntos. Sino, todos esos chivitos se crían guachos o se mueren".

"Entonces, ¿qué va a suceder? El día de la elección, nuestro criador del oeste va a ir al viejo ropero que tiene en la pieza, sacará la libreta de enrolamiento -la grande color marrón; no el DNI-, y va a salir para el pueblo con un Falcon o una camioneta F-100, juntamente a su señora, para hacer diez o doce leguas -en la Capital 50 ó 60 kilómetros no es mucho, pero en el oeste es muchísimo-, por un camino de médanos, sin pisar el costado de la huella porque están las espinas del alpataco que rompe las cubiertas, y teniendo cuidado de no ir por el medio porque se va a quedar encajado. Pero le va a decir al pibe 'Vos quedate que si no vas a votar, a vos no te pasa nada'. Esa es una discriminación a la que se van a ver sometidos, porque no va a haber partidos políticos que quieran hacer doce leguas para ir a buscar un voto".

Politizados y de los otros.

Verna dijo que no iba a apoyar el artículo 3 que dice que quedan sin sanción los que, teniendo entre 16 y 18 años, no acudan a votar. "Esto lo hago, porque estoy convencido de que es una manera de comenzar a discriminar. No me cabe duda de que los alumnos del Carlos Pellegrini, del Mariano Moreno, del Otto Krausse, de los colegios de los principales centros urbanos, van a ir a votar porque están politizados y porque los aparatos partidarios los tienen identificados y los van a ir a buscar. Pero pregunto, ¿y los jóvenes del interior profundo del país van a ir a votar?", dijo.

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