VERGÜENZA

Matusalén mandó a armar ayer en el club San Martín una comida, donde reunió a los principales sindicalistas de Formosa para que le confirmen su sumisión apuntando a la re-re-re-re-re del año que viene. Allí, habló de la Ley de Medios, de la crisis económica mundial, de la Formosa del 2015 y de los agravios que recibe de la oposición. Nada dijo de lo que "mata" a los formoseños: sueldos miserables. Los gremialistas renovaron su total desinterés con los trabajadores, lo aplaudieron, le anticiparon el apoyo que el veterinario buscaba y nadie le preguntó sobre un aumento en los sueldos. Mientras a pocas cuadras del lugar, miles de formoseños no llegan al 15 de cada mes.
El gobernador Insfrán encabezó junto al secretario general de la CGT, Hilario Martínez, la comida organizada para festejar el día internacional del trabajo. El lugar del encuentro de los gremialistas formoseños fue el club San Martín, donde le pidieron que acepte volver a ser candidato a gobernador para el período 2011-2015.

¿De que habló?: la situación de Formosa en el contexto nacional e internacional; el momento que vive el país en relación a otros estados del mundo; anunció la extensión de la red de 132 kw desde Ibarreta a Las Lomitas y desde Clorinda hasta el Espinillo y remarcó que a los agravios responde con obras, por lo que "culpó" a quienes lo critican de ser los responsables por la importante cantidad de obras públicas en la provincia.

La CGT Regional Formosa salió a presentar el encuentro como propio, pero nadie ignora que se trató de una estrategia del entorno de Matusalén para recibir el apoyo gremial en un momento en que los sectores sociales más vulnerables "no dan más". Esto lo sabe bien el veterinario que sigue apostando a la caja del Estado para mantener al costado a los secretarios generales, que cada vez salen menos por temor y vergüenza a los empleados públicos.

La gran mayoría de los sindicatos estuvo representada en el evento. Se puede destacar la presencia de los secretarios generales de los gremios de empleados estatales, como también los privados, como ser, bancarios, mercantiles, de televisión y de la prensa, entre otros.

Al promediar el almuerzo, se dio lectura a un documento emitido por la CGT local, en donde se plasmó el deseo de los sindicalistas de que Insfrán se postule como candidato para gobernar los destinos de la provincia en las elecciones del año 2011 ya que al ser "el mentor del Plan Estratégico de la Formosa del 2015, lo natural es que sea él quien gobierne un período más para seguir desarrollando el proyecto de provincia y así lograr el despegue definitivo de Formosa".

Matusalén no lidera. Quien lidera no compra. Y él tiene gente cerca porque compra. Las obras que sigue presentando como un triunfo de su gestión, no son más que el resultado del aporte tributario de miles de argentinos de otros puntos del país. La obra pública, que beneficia directamente a los hombres del gobierno, parientes y amigos, constituye la herramienta de enriquecimiento de un pequeño sector y, además, la materia prima de la terrible propaganda oficialista para mantener cautivos y temerosos a miles de formoseños.

El hambre sigue creciendo a pasos agigantados en la Formosa del "Nuevo Hombre" y la del "2015". Quienes ostentan el poder confirmaron ayer en el San Martín que sólo les importa sus bolsillos. Nada se habló de la inflación que desmembró casi completamente el pobrísimo salario del trabajador de la administración pública; tampoco de la coparticipación que permite sin ningún inconveniente un aumento. La sumisión fue irrestricta. En Formosa no existen los gremialistas, tal como lo empujara la historia del Peronismo. Se trata de un grupo de oportunistas y sinvergüenzas individuos que pactan con un funcionario al que le viene muy bien este tipo de "colaboración". En el juego hegemónico, Matusalén paga el precio a partir de la caja que le permite el Estado y mantiene cercados a miles de formoseños, conformes con un vale para retirar un tubo con gas, mercaderías, un préstamo bancario cada año. Una verguenza

LLAMATIVAS AUSENCIAS

Si bien el festejo por el día del trabajador contó con la concurrencia masiva de trabajadores de toda la provincia y con la presencia de casi todo el gabinete del gobierno provincial, fue muy significativa la ausencia varios funcionarios de primera línea. Entre ellos, la menos sugestiva, es la ausencia del ministro secretario general del PE Antonio Ferreira, a quien es habitual verlo junto al gobernador en cada una de sus presentaciones públicas.

Pero las ausencias más sugestivas tienen que ver con la familia y el propio vice gobernador Floro Bogado, ya que no estaban ni él, ni su hijo, el diputado provincial Adrián Bogado, ni mucho menos su esposa, la senadora Adriana Brotolozzi de Bogado, diferencia de otros legisladores nacionales que sí estuvieron presentes, como Luis Fernández Basualdo y Rafael López.

Con el faltazo de los Bogado y la alusión directa de Insfrán en su discurso a "algunos representantes formoseños en el congreso nacional", ¿se podría pensar que los efectos de la actitud asumida últimamente por Adriana (la que las pintadas dicen que es traidora y que tiene huevos) en el senado, repercutieron directamente en la frágil relación Insfrán-Bogado, y los formoseños estaríamos nuevamente asistiendo a una feroz y renovada interna?

De ser así, se supone que la interesada relación Insfrán-Cristina también estaría en serio riesgo, pero con el agravante de que una posible crisis en este sentido, agravaría aún más la endeble situación económica-financiera de las arcas provinciales, puesto que Formosa, podría pasar a ser una de las provincia aliadas a la oposición que tiene en jaque al ejecutivo nacional, y por lo tanto, los directos perjudicados serían los estatales formoseños que esperan sin mucha paciencia, un muy demorado aumento salarial.

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