La falta de lluvia que afecta la región no hizo mermar el nivel de ingresos en el Mercado de Concentración de la ciudad. La excepción son los cítricos pero, según explicaron, esto se debe a que no son frutas propias de la temporada, por eso escasean durante esta época.
El diálogo con EL LIBERTADOR el ex interventor del lugar, Julio Mallea, comentó que hasta ayer, en medidas generales, no hubo variaciones bastante importantes en cuanto a los productos procedentes de las localidades del Interior provincial.
"La sequía es algo que particularmente casi no afecta a la producción hortícola de la provincia porque la mayoría de los productores emplean un sistema de riego que no los hace depender de las condiciones climáticas", explicó.
Mallea dijo además que si bien se trata de una cuestión seria, la falta de lluvia no debe constituirse como algo que deba preocupar a los consumidores, porque las modificaciones en los precios se dan cuando los productos comienzan a escasear. Ese fue el caso del tomate, durante los últimos meses del año anterior, cuando el kilo llegó a costar 18 pesos para los ciudadanos.
"Aún no se puede hablar de un caso en específico, cuyo precio comience a subir, pero la cuestión es de haber modificaciones no serán marcadas, porque en general, los ingresos de todos los productos se mantienen más o menos estables", volvió a aclarar.
EL CASO DE LOS CÍTRICOS
Varios verduleros y consumidores comenzaron a manifestar su queja de la calidad de los cítricos que se comercializan en la ciudad. Todos coincidieron en que el precio es más caro y la calidad, porque tienen menos jugo, tal el caso de los limones y las naranjas. Sobre esta cuestión, el ex interventor de la entidad, comentó que hay un factor importante, que es el de la temporada.
"Los cítricos son frutas que se cosecha más bien en el otoño y el invierno, por eso cuando llegan estas fecha comienzan a escasear y es normal que el precio suba. Pero la gente no debe pensar que esto sea ocasionado sólo por la sequía".
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