El conjunto sanjuanino cayó 2-0 ante Estudiantes y el promedio lo aprieta. Si en la última fecha pierde ante River y el Rojo gana, caerá en descenso.
El equipo no se puede levantar. No encuentra el camino desde lo futbolístico y lo anímico. Ayer generó algunas chances desde las pelotas paradas, el arma que hoy tiene San Martín para golpear, pero tampoco tuvo suerte. Por momentos se metió muy atrás y no tuvo físico para atacar. Ese ritmo no lo aguantó en una cancha de grandes dimensiones. San Martín sufrió ayer un golpe al corazón. Materia aprobada en el primer tiempo. San Martín aguantó bien y cuando pudo fue. Las pelotas paradas y los pelotazos cruzados fueron las armas que le dieron resultado. Estudiantes fue el que tomó la iniciativa con Fernández y Benítez. Complicó cada vez que avanzó, pero la defensa sanjuanina estuvo atenta. Caprari y Riaño tuvieron mucha movilidad al igual que Luna y Mas. El equipo mostró intensidad, le faltó claridad e inteligencia para resolver cada llegada. La más clara del equipo de Perrone estuvo en la cabeza de Riaño, que se apuró al saltar y la pelota se fue desviada. El Pincha también tuvo la suya. Braña remató cruzado, el balón dio en Landa, descolocó a Ardente y por suerte salió afuera. El equipo sanjuanino se metió muy atrás y le costó meter mucha gente en campo de Estudiantes cuando tuvo la pelota. El verdinegro hizo un gran desgaste físico, que de a poco le fue pasando factura.
Estudiantes estuvo a punto de abrir el marcador, cuando Benitez
reventó el palo con un tiro libre. San Martín contestó al instante con una guapeza de Mas, que de zurda le quemó la manos a Silva, que desvió la pelota al córner.
El conjunto de Concepción entendió que debió salir un poco más y se animó. El ingreso de García le dio más movilidad en la ofensiva y sobre todo más juego colectivo. Pero en el momento menos esperado vino el gol del Pincha. Centro de Núñez y cabezazo de Auzqui para abrir el marcador.
El Verdinegro tocado en su orgullo estuvo cerca del empate. De un centro de Luna, Penco estuvo ahí de marcar con un cabezazo que Silva sacó al córner. Ya jugado en ataque, Estudiantes no perdonó de contra. Núñez asistió a Auzqui y éste definió al primer palo de Ardente marcando así el gol de la victoria de Estudiantes, que terminó de pinchar a San Martín.
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