Los patovicas deberán realizar un curso que los habilitará para trabajar y no podrán tener condenas por delitos de lesa humanidad o contra la integridad sexual, ni integrar fuerzas de seguridad.
Por ahora la ciudad no cuenta con una regulación específica para los agentes de seguridad de bares, discos, boliches y locales nocturnos. Y si bien hace dos años en el Concejo Municipal se presentó un proyecto que apuntaba en este sentido, la iniciativa no prosperó. Sólo quedó como antecedente la obligatoriedad para estos empleados de realizar un curso sobre derechos humanos dictado por la Intendencia.
Ahora, y con una propuesta consensuada entre Debiasi y Boasso que hace énfasis en las condiciones en las que deberán desempeñarse los patovicas, así como en sus responsabilidades y derechos, todo indica que la actividad estará más regulada.
Lo que viene. Entre los pormenores del proyecto se destaca que los patovicas no podrán tomar contacto físico con los clientes de los locales que custodian, deberán exhibir una identificación en lugar visible, estar registrados en un libro a disposición de los inspectores municipales en los lugares de trabajo, realizar un curso, presentar certificados de buena conducta y aptitud psicológica. Además, se les reconocería el derecho de ser empleados en blanco y agremiarse.
Según la propuesta, los patovicas estarán obligados a dar "trato igualitario y respetuoso" a los clientes de los locales donde trabajen, proteger su integridad física y cumplir con las condiciones de admisión determinadas por los dueños, siempre que no sean contrarias a los derechos constitucionales.
Es por ello que también avanza un proyecto contra cualquier forma de discriminación en boliches que podría aprobarse el jueves de la semana entrante, ya que mañana no habrá sesión por ser Jueves Santo. En él se exige a los dueños de las disco que expresamente y en un cartel se informe con qué vestimenta o qué edad deberán tener los que quieran ingresar al local. "Esto evitaría que los patovicas se enfrenten con la gente", acotó ayer Debiasi.
Desarmados. Los agentes de seguridad no podrán portar armas de cualquier tipo al prestar servicio, ni estar alcoholizados o drogados. Y no reunirán las condiciones mínimas para poder trabajar en esta actividad quienes hayan sido condenados por delitos (de lesa humanidad o contra la integridad sexual), revisten como personal en actividad de fuerzas armadas, de seguridad o policiales, del servicio penitenciario u organismos de inteligencia.
En cuanto a los beneficios, los dueños de los locales deberán blanquear a los patovicas, ya sea empleándolos o bien contratándolos a través de una agencia de seguridad que se ajuste a estas normas. Además del blanqueo, deberán llevar un registro interno del personal (ya sea propio o de agencias de seguridad) siempre disponible para los inspectores. El incumplimiento de esta ordenanza representaría penas desde 400 pesos de multa hasta la clausura o inhabilitación del local.
Es de resaltar que entre las prohibiciones contempladas en la propuesta del edil socialista figura la de tener contacto físico con la clientela. Entonces, en casos de toparse con personas que los agredan, deberán avisar al personal policial que, también por ordenanza, debe haber en el boliche.

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