Más de 1.200 vehículos permanecen abandonados en predios de la comuna, donde están alojados desde hace años por diferentes problemas, mientras se estudian alternativas para retirarlos. Así como muchos de ellos ya estarían fuera de condiciones para ser usados, también están arrumbados coches de marca Mercedes Benz, Audi y hasta alguna camioneta de alto valor.
La magnitud del cementerio de automóviles bahiense es tal, que la falta de espacio para conservar esos vehículos genera un derroche de recursos a la comuna, ya que se deben alquilar nuevas propiedades con seguridad acorde para conservarlos de la mejor manera.
El titular del Cuerpo Unico de Inspectores Municipales (CUIM), Gustavo Altuna, aseguró que al menos 7 de cada 100 autos secuestrados en la ciudad durante cada semana permanecerá estacionado de por vida en alguno de esos lugares.
Una recorrida por el espacio donde se encuentra la mayor cantidad de vehículos permite observar la llamativa presencia de dos Mercedes Benz cubiertos de tierra por el paso de los años. Un desperdicio de lujo.
Un Audi A3 en medio de un patio, una camioneta Volkswagen Amarok impecable, un Chevrolet Astra cubierto de excremento de palomas y una cantidad innumerable de autos en buen estado permanecen abandonados en Undiano al 1100.
"La mayoría permanece en el lugar por diferentes cuestiones. La gran cantidad de multas o deudas de patentes, la falta del seguro contra terceros o problemas al realizar la transferencia de propietario a propietario son los motivos más comunes", contó uno de los inspectores que se dedica a proteger el lugar de cualquier intento de robo.
Algunos de esos vehículos permanecen dentro de un galpón en el cual sobrevuelan palomas, por lo cual sus desechos, sumados a la tierra en suspensión, poco a poco van causando efectos nocivos tanto en la pintura como en la chapa.
Otros tantos se encuentran en el exterior, rodeando el lugar donde al mismo tiempo se rinde el examen práctico para obtener la licencia de conducir.
"Acá están los más viejos y casi todos son chatarra, aunque también pueden apreciarse vehículos de modelos relativamente nuevos como algún Volkwagen Polo, un colectivo de pasajeros o una camioneta Chevrolet S10", contó el cuidador.
El colapso resulta incómodo aunque, según lo manifestado por Altuna, se alivió por el traslado de varios de esos vehículos hacia el último depósito incorporado por la comuna en el sector de El Triángulo, en cercanías del cruce de la ruta 3 sur con la ruta 252.
"Allí tenemos todas las medidas de seguridad para que estén resguardados, pero en algún tiempo, cuando vuelva a colapsar, estaremos con el mismo problema, no sabremos adónde llevarlos", dijo.
Qué hacer. La situación fue advertida por el diputado provincial Iván Budassi (FPV) durante su paso por la secretaría Legal y Técnica del municipio en el año 2008, cuando se realizaron por última vez los remates de vehículos.
Por ello, desde su rol de legislador elaboró un proyecto de ley tendiente a liberar esos espacios.
"Los autos o motos no reclamados podrían pasar a formar parte de dependencias gubernamentales, cedidos a entidades de bien público o puestos en venta mediante remates, a la vez que el Estado podría compactar los que no estuvieran en condiciones de rodar", explicó en varias oportunidades. Sin embargo, la normativa aún no entró en vigencia.
El secretario comunal de Gobierno, Fabián Lliteras, explicó que en su momento se aprobó una ordenanza de compactación, pero esto no resulta económico para el municipio.
"Estamos estudiando la posibilidad de aplicar un mecanismo en conjunto con el Parque Industrial para que ellos puedan fundir esos autos. Pero para poder concretarlo hay que superar algunas cuestiones legales", indicó.
Para poder trasladarlos hacia esos lugares habrá que darle intervención a los registros públicos donde se encuentran inscriptos, darlos de baja y notificar que fueron enviados a fundir.
"Es una cuestión delicada, que hay que manejar con ciertos cuidados, pero estamos trabajando en eso", comentó Lliteras.
También existe la posibilidad, aunque un tanto más compleja, de que esos autos puedan ser utilizados por instituciones de nivel público.
"Es un tema más complicado, que estamos trabajando en la secretaría de Gobierno en conjunto con el Tribunal de Faltas, para darle el marco normativo que lo sustente", agregó el secretario.
Dispersos
"En la actualidad tenemos 700 autos en Undiano al 1100, 200 en un predio alquilado en El Triángulo y, el resto, en los depósitos de la primera cuadra de calle Roca o en las instalaciones del CUIM en Santa Fe y Fitz Roy", comentó el titular del CUIM, Gustavo Altuna.
Grandes costos
El secretario de Gobierno, Fabián Lliteras, aseguró que para el municipio sostener esta situación implica costos importantes "que no son sólo económicos, sino de personal, que en lugar de cumplir tareas de calle como inspector, se debe destinar al cuidado de los distintos depósitos".

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