EL CIVISMO entrevistó a Graciela Romanelli, coordinadora regional de la Autoridad de Servicios de Comunicación Audiovisual. La funcionaria explicó las prioridades de una tarea que apunta a la aplicación “íntegra” de la Ley de Medios, promulgada en 2009.
Romanelli es profesora de Letras; dirigente del movimiento cooperativo y fue candidata a diputada provincial por Nuevo Encuentro en las elecciones pasadas. Desde el AFSCA cubre con su función el mapa de medios que incluye a Morón, Tres de Febrero, Hurlingham, Ituzaingó, Merlo, Moreno, General Rodríguez, Luján, Mercedes, Marcos Paz, Las Heras, Navarro, José C. Paz, San Miguel y Suipacha.
En diálogo con EL CIVISMO, explicó la tarea que inició hace menos de un mes. "Las coordinaciones son instancias nuevas en el marco de la aplicación de la Ley de Medios (Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual). Sabbatella estableció la modalidad de las coordinaciones regionales en cada provincia. Y determinó nuevas delegaciones para las capitales, con divisiones en Buenos Aires entre coordinaciones sur, oeste y norte. Esto responde a la lógica de descentralización para abordar temáticas específicas.
- ¿Cómo sintetizaría su función?
- La primera tarea es la construcción del consenso social ante la necesaria voluntad de que se aplique en su integralidad la Ley de Medios. Para eso construimos relaciones y realizamos o nos sumamos a diferentes actividades.
- ¿Hay en su zona diferentes panoramas, a partir de las características disímiles de las ciudades de su coordinación?
- En este momento, la verdadera diferencia que se puede establecer es entre el interior del país, en provincias como Chaco, Misiones, Santa Fe. Y la provincia de Buenos Aires y su conurbano. Otra diferencia es imposible de hacer aún.
- En la zona, ¿muchos tendrán que readecuarse ante la aplicación plena de la Ley de Medios?
- En estos momentos estamos realizando un relevamiento y somos muy ajustados en la precisión al dar respuestas. Hoy el relevamiento no es lo minucioso que se necesita para poder afirmar cuáles son las instancias de adecuación. Sí podemos decir que los grupos están presentando sus planes de readecuación y por ahora el nivel es más macro.
- ¿Hay muchos medios trabajando por fuera de la legalidad?
- No. Es una etapa que llevará varios meses. Es apresurado hoy decir cuáles sí y cuáles no.
- ¿Cómo vislumbra el servicio de televisión por cable en la zona?
- Volvemos al principio: necesitamos ver qué encontramos en cada zona. Si vamos a ser objetivos y teóricos, no se puede tener más de 24 licencias de cable, 10 licencias de aire y más del 35 por ciento del mercado. Bajo esos conceptos, es decir por encima de la ley, hay 25 empresas. La mayoría inició sus planes de adecuación.
- La lucha fuerte por esto último sigue siendo con el Grupo Clarín.
- La lucha fuerte es y será con quienes no manifiesten sus planes de adecuación. Hoy el desafío es ponernos a disposición de todos los medios, las radios y televisiones locales aportando capacitación para producción de contenidos, para desarrollo tecnológico. Así podrán expresarse, cada vez con más vitalidad, todas las localidades. La verdadera voz de las localidades son los medios locales. Para eso debemos tener una adecuación más integral, pero eso no quita que se está haciendo un esfuerzo. Desde que está la ley y se pudo aplicar, tenemos 365 radios nuevas, 50 radios cooperativas nuevas, 100 radios cooperativas que están en trámite, y 24 radios de pueblos originarios que están contemplados en la ley y que antes no eran contenidos.
- ¿Avanzar con la televisión es más complejo por una cuestión de costos?
- No sólo por lo económico, sino también por las horas de trabajo que demanda toda producción. Por eso firmamos convenios entre el ASFCA y el Banco Nación, o con el Fondo Nacional de las Artes. Queremos facilitar medios y tareas, lo que redundará en más fuentes de trabajo, en especial para los egresados de las carreras afines.
- Se escuchan críticas de opositores, señalando que desde el gobierno, con la nueva ley, se busca consolidar grupos de medios afines.
- No es así. Acá no tenemos que ponernos en el plan del gobierno versus nada. Como militante de los 21 puntos por una radiodifusión democrática, tenemos más claro que otros que esta ley tiene raíces como ninguna otra tuvo en cuanto a la construcción. Veníamos de un decreto ley de la dictadura que prohibía específicamente la participación de las cooperativas en los medios de cable. Se construyeron 21 puntos, con bases tomadas de la década del 80. Y en el Teatro Argentino de La Plata, la presidenta reconoció esos 21 puntos y generó la creación de 24 foros nacionales para debatir. Eso lleva a decir que es una ley absolutamente nuestra, del pueblo, donde todos tenemos un pedacito. Todos los que quisimos aportar, pudimos hacerlo. Con tanta creación popular se legitima el sentido y se deslegitima la idea de ponerla en un marco de un gobierno versus alguien, o un gobierno de la mano de… Creo que hay que verla desde lo que significará, por ejemplo, que las universidades tengan sus radios, las escuelas primarias y secundarias tengan sus radios. Y asistir a 2.800 horas de contenidos locales y nacionales de producción, algo que antes no existía. Por eso, no se favorece a nada.
- Ante esta respuesta, ¿qué considera que se pone en juego el tan promocionado 7D?
- Ese es el plazo legal que obtuvo un monopolio para adecuarse al cumplimiento de la ley. La ley no es sólo para ese grupo. Se juega la adecuación a la ley, aunque el plan de adecuación se hará igual. Desde el ASFCA se busca el respeto por la fuente de trabajo si la adecuación no se presenta en fecha. Pero el foco está puesto en la construcción de lo ya armado. Medios, producciones locales, interacción con las universidades.
- ¿Cómo ve la demanda en los espacios locales para adecuarse o poder aportar su voz en el escenario de los medios?
- Felizmente, muy intensa. Se nos abre a todos un campo de trabajo muy importante. Hay solicitudes de licencias, otros homologando las existentes. Y también solicitudes para producciones. Hay nodos alrededor de las universidades para capacitarse. Las producciones crecen y eso genera mucho entusiasmo.
- ¿Y su pronóstico para la zona?
- Luján es un ejemplo, a través de la UNLu y su rectorado, al convocar al resto de las universidades para ponerse a disposición de las autoridades del ASFCA para esclarecer la plena aplicación de la ley. También es interesante lo de la universidad de Moreno y su carrera de Comunicación, inserta con acciones concretas en la comunidad.

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