El "verano tranquilo" que prometió ABSA

El lunes pasado, en su visita a la ciudad junto al gobernador Daniel Scioli, el presidente de ABSA, Guillermo Scarcella, prometió que Bahía Blanca tendría un “verano tranquilo” con respecto al abastecimiento de agua.
Entre otras cosas, el responsable de la prestataria destacó las obras que la empresa había llevado a cabo para obtener fuentes de abastecimiento alternativas y así paliar la crisis que atraviesa el Dique Paso de las Piedras.

Según pudo averiguar Frente a Cano, la empresa ha invertido más de 96,5 millones de pesos desde que se dictó la emergencia hídrica en la ciudad, en agosto del 2009.

Entre esas obras, se encuentran:

• Los 16 pozos en el bajo San José

• Los 16 en caminos vecinales cercanos a la localidad de Cabildo

• Y las tomas superficiales en el Río Sauce Grande, en Mirasoles y en el Arroyo Napostá.

Estas fuentes de abastecimiento alternativas aportan alrededor de 4200 metros cúbicos de agua por hora al sistema.

Asimismo, se están llevando a cabo tareas de recambio de cañerías en diferentes sectores de la ciudad

Los primeros dos módulos, de 4500 metros cada uno, ya fueron completados y demandaron una inversión de alrededor de $7,5 millones.

En tanto, el tercer módulo, que abarca unos 6500 metros, se encuentra ejecutado en un 70% y demandará una inversión final de otros $7,5 millones.

También se están llevando a cabo obras para mejorar el funcionamiento de la planta potabilizadora Patagonia, por otros $7,5 millones.

Finalmente, se anunció la firma de un convenio con las empresas del polo petroquímico para lograr el financiamiento de la construcción de una planta de reciclado de líquidos cloacales, que demandará una inversión de $60 millones.

En un principio, estaba previsto que se construyeran otros 15 pozos en Cabildo, aunque en los últimos días Absa anunció que no se llevarán a cabo.

Según explicaron, podría registrarse una posible baja en el rendimiento del acuífero del cual captan el agua.

No obstante, la explicación no convenció del todo a los profesionales de la Universidad Nacional del Sur que trabajaron en el proyecto.

Planteadas así las cosas, habrá que esperar hasta finales de año para ver si efectivamente Bahía Blanca pasará un verano tranquilo, tal como prometió el titular de Absa.

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