La directora de Educación Formal, Patricia Aráoz, esperó hasta último momento para ponerse manos a la obra. Pero, el viernes pasado, le confirmaron oficialmente lo que ya era un rumor que corría cada vez más fuerte: este verano no se dictarán los tradicionales talleres que la Universidad Nacional de Tucumán viene ofreciendo desde hace más de una década.
La explicación oficial que dio el secretario de Extensión Universitaria de la UNT, Mario Leal, fue la falta de espacio para dictar estos cursos. "El Alberdi, el Virla y el MUNT estarán en obras en enero y febrero; es la única fecha que tenemos para las refacciones que no interfiera con las actividades previstas para el año. Pero, Dios mediante, podremos iniciar, este año, esas actividades, con todas las refacciones necesarias en estos espacios", dijo el funcionario.
Consultado sobre si no se podían usar instalaciones alternativas, Leal explicó: "no es fácil conseguir espacios porque se necesita, donde fuese que funcionen los talleres, el personal que abra, que atienda, que limpie, etcétera, si se dictaran fuera de la secretaría. Ello lleva un costo adicional que, si uno lo aplica, de alguna manera se desvirtúa el fin de estos talleres, que se autofinancian". En efecto, del monto que pagan los asistentes, se destina un 80% para abonarles a los docentes, y el resto se usa para gastos administrativos.
Sin embargo, en años anteriores, como en 2009, los talleres de verano se habían dictado, además del Virla, del Alberdi y del MUNT, en las instalaciones del EPAM, de la Sociedad Italiana, de la Sociedad de Empleados y Obreros del Comercio (SEOC), de Radio Metropolitana, de la Escuela Sarmiento y del Centro Rojas de Aguilares.
Aunque Leal insistió en que el motivo por el cual este año se suspendieron los talleres es estrictamente por razones de espacio, el hecho de que no se haya pensado destinar fondos para alquilar otras instalaciones o para pagar personal extra alimentan las versiones de que la UNT está sufriendo dificultades presupuestarias.
LA GACETA intentó comunicarse con el rector de la UNT, Juan Cerisola, quien no respondió ni a los llamados ni a los mensajes de texto que se le enviaron. La vicerrectora, Alicia Bordón, quien se encuentra fuera de la provincia, dijo que desconocía la suspensión de los talleres de verano, pero advirtió: "no creo que se trate de un problema presupuestario, porque esos talleres se autofinancian".
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