Por el verano, la frecuencia de los micros disminuyó en un 20% en Mendoza

Así lo aseguraron desde la Dirección de Vías y Medios de Transporte. En algunos casos, la espera por el colectivo supera los 30 minutos.
Por las vacaciones de verano, las frecuencias del transporte público han disminuido en un 20 por ciento. Las largas esperas, que en algunos casos superan los 30 minutos, irritan a los usuarios que aún deben llegar a sus puestos laborales o aquellos que pasan varios minutos sufriendo los efectos de las altas temperaturas.

"Hace 40 minutos que espero el 87 Municipal Plaza Las Heras, llego tarde todos los días a mi trabajo, no sé por qué tardan tanto", se quejó Natalia González mientras esperaba el colectivo en la Plaza Independencia. Otra usuaria demandó: "El 13 que va a Godoy Cruz del grupo 1 siempre pasa cada 10 minutos, llevo media hora esperando, con este calor es insoportable la situación", señaló.

Desde la Dirección de Vías y Medios de Transporte de la provincia confirmaron que las frecuencias del transporte público disminuyeron en un 20 por ciento. "Estos horarios, los de verano, se producen de costumbre a partir del 1ero de enero y hasta el 27 de febrero cuando la totalidad de los servicios se normaliza completamente", explicó Santiago Faúndez del Área de Planificación de la cartera que conduce Diego Martínez Palau.

Faúndez señaló, además, que la demora en las frecuencias tiene también otros motivos como el constante incremento de vehículos en el corazón de la ciudad que complica cada vez más el tránsito, así como el aumento de la demanda y en la instalación de semáforos en distintos puntos del centro y departamentos de la provincia que retrasan los recorridos.

"Esta situación varía según la zona, por ejemplo en lugares como La Primavera o La Violeta, hay 6 frecuencias diarias, no se puede quitar ninguna porque dejamos a los usuarios sin servicio directamente. En otros sectores, las frecuencias aumentan en esta época por las cosechas, por lo que las demoras son relativas según las zonas", señaló Faúndez.

Por su parte, Rodolfo Calcagni, titular del Sindicato del Personal de Micros y Ómnibus de Mendoza (Sipemon), destacó que las demoras que ocurren en el transporte público se deben a que "tenemos las mismas frecuencias que manejábamos hace 20 años. Hace casi 35 años que no se hacen estudios, no se han previstos los barrios nuevos ni recorridos más extensos", comentó.

Calcagni explicó, además, que esto tiene impacto también en los choferes que pasan hasta 7 u 8 horas conduciendo y "no pueden detenerse siquiera 15 minutos a descansar, hacer sus necesidades o tomar una merienda. Asimismo, hay varios reclamos por exceso de velocidad, es que el flujo vehicular no permite que los choferes lleguen a tiempo", resaltó.

El jefe del Sipemon aseguró que para brindar un servicio óptimo en el transporte público de pasajeros sería necesario implementar 200 colectivos más. Esto no sólo aliviaría a los choferes sino también a los usuarios que no deberían recurrir a sus vehículos particulares.

"Yo fui chofer de transporte público en los '80 y recuerdo que hasta gerentes de bancos tomaban el colectivo para llegar a su trabajo, porque si decíamos que el micro pasaba a las 7 pasaba a esa hora, llegaban a tiempo adonde se dirigieran", recordó Calcagni.

Por estos motivos, los mendocinos deberán armarse de paciencia ya que las frecuencias del transporte público de pasajeros se normalizarán recién el 27 de febrero cuando comience el nuevo ciclo escolar.

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