Un ventilador de techo cayó y lastimó a alumna

Un ventilador de techo cayó y lastimó a alumna
Padres decidieron no enviar a sus hijos hoy e ir a Educación a exigir reparaciones.

Una nena de segundo grado sufrió un accidente en la escuela cuando un ventilador de techo se desprendió y cayó mientras estaba en clases. Una aspa le lastimó parte de la oreja y debieron ponerle cuatro puntos. La niña ayer se encontraba bien aunque conmocionada por lo sucedido al igual que su mamá, que llegó inmediatamente y la llevó hasta un centro asistencial, junto a la vicedirectora, porque la ambulancia no llegaba.

Los padres de la escuela primaria 131 ya habían alertado sobre el pésimo estado del edificio e incluso ayer, el día formal del inicio de clases, muchos decidieron no enviar a sus niños hasta que el Consejo Escolar les brindara una respuesta.

El accidente ocurrió cerca de las 16.45, en el aula de segundo grado. Según relataron los padres, el ventilador estaba funcionando a baja velocidad cuando se desprendió y cayó al suelo lastimando a la nena.

Hoy, a las 8, se concentrarán en la escuela y marcharán hasta Educación para exigir los arreglos necesarios. Decidieron no dejar a sus hijos en el establecimiento, a pesar de que el delegado del Consejo Escolar local, Oscar Cifuentes, aseguró después del accidente que "la escuela está en condiciones de seguir dictando clases".

En un duro cruce de palabras con la directora y la vicedirectora, Cifuentes deslizó la posibilidad de que el desprendimiento del ventilador hubiera sido intencional por lo que adelantó que pedirá una pericia. "Nosotros enviamos un electricista y nos realizó un informe de que estaba todo en condiciones. Al parecer acá hay mala intención", le retrucó al equipo directivo.

El funcionario también informó que "los ventiladores de techo están prohibidos por la ART", aunque no explicó por qué no se retiraron cuando fue el electricista a evaluar el estado de las conexiones.

Cifuentes llegó a la escuela dos horas después del accidente. Muchos padres que se habían quedado a esperarlo desistieron y se fueron a sus casas pero adelantaron que hoy se movilizarán al Consejo. Recordaron que el funcionario se había hecho cargo, por escrito, de la integridad de las instalaciones luego de que desde la dirección de la escuela, ubicada en Saavedra y Castello, advirtieran que no estaban dadas las condiciones para comenzar las clases.

Ante los cuestionamientos del equipo directivo por la demora en presentarse y por lo que consideraron falta de respuestas a "innumerables reclamos", el funcionario argumentó que se encontraba trabajando desde las siete de la mañana. Superada por la situación y la tensión que tuvo que atravesar, la directora se quebró y lloró e insistió con pedir soluciones de fondo al estado del establecimiento.

La primaria 131 comparte su edificio con un colegio vespertino. La convivencia entre niños y adultos es muy compleja y genera roces entre los directivos de ambas instituciones por las condiciones higiénicas en que queda el establecimiento. Además, el intenso uso de las instalaciones genera el deterioro constante de un edificio que ya tiene casi 80 años.

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