Lo determinó un estudio de la Federación Económica para setiembre, en comparación con el mismo mes de 2011.
El estudio, confeccionado como correlato de otro a nivel nacional encarado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) que arrojó un descenso promedio del 4,58%, indica -además- que el sector inmobiliario fue el más afectado por la merma de la actividad, con un 35% menos de operaciones.
Según el mismo informe, los sectores ferretero, de farmacias y perfumerías, mostraron bajas notables, rondando entre el 5% y el 6%, junto a los electrodomésticos (-5,7%), los materiales eléctricos (-4,5%), neumáticos (-4%) y gaseosas y golosinas (-4%).
Si bien los datos no son alentadores, la situación puede cambiar en el último trimestre, principalmente porque en octubre llega el Día de la Madre, cuando suelen repuntar las ventas en muchos subsectores y sobre todo, por las fiestas de fin de año, en diciembre.
Las inmobiliarias y el cepo
El negocio de compra y venta de propiedades se ha visto seriamente afectado por el denominado “cepo cambiario” ya que en muchos casos, las operaciones se transaban en dólares.
El informe de la FEM señala que en setiembre las ventas disminuyeron un llamativo 35%. Desde el sector, no obstante, perciben que para Mendoza tal vez los porcentajes sean menores. “La caída debe estar en un 25%”, confirmó Santiago Debé, presidente del Colegio de Corredores inmobiliarios, quien también atribuyó la merma a las restricciones.
“Está resultando difícil que los propietarios, sobre todo de inmuebles de alto valor, dejen el dólar”, informó Debé, aclarando que para propiedades de valores inferiores a $ 500 mil, la pesificación ya es un hecho, pero en sumas mayores persisten las dificultades.
Además, según el corredor, la baja actividad económica experimentada este año “ha influido” en la menor cantidad de operaciones.
La realidad es tal que en las diferentes transacciones, cada parte debe ceder posiciones, indicó Debé y explicó: “Quien antes vendía en dólares, debe estar dispuesto a disminuir 20% el valor mientras que quienes pretenden pagar en pesos deben aceptar abonar un 10% más”.
La menor actividad en la compra-venta tiene secuelas en los alquileres. “Los valores no aumentan pero se mantienen y hay más oferta”, informó el intermediario, y reconoció que esa situación constituye una oportunidad para los inquilinos, ya que ahora tienen la ventaja de contraofertar.
Las ferreterías en baja
El sector ferretero también mostró una marcada baja interanual.
El estudio difundido por la FEM señala que la caída en este ramo fue del 5,7% pero, para Carlos Jaure, titular de la cadena de ferreterías que lleva su apellido, “la sensación”es de que la baja es mayor.
“En nuestro caso la merma rondó el 8%”, indicó el empresario, quien también adujo que la menor actividad económica seguramente influyó en el descenso. “A pesar de los incrementos de precios, la facturación fue menor en setiembre”, informó Jaure y cargando la situación la inflación y la incertidumbre opinó: “La gente mejoró sus sueldos, pero no gasta más”.
Farmacias "estacionales"
Otro ramo que disminuyó sus ventas fue el de las farmacias y perfumerías que en promedio cayó 5% (-4,8% y -5,06%).
Habitualmente, setiembre no es de muchas ventas en las farmacias, ya que se ubica tras lo que podría llamarse "temporada alta", es decir, el invierno.
“Los medicamentos se venden menos en este mes” confirmó Adolfo Brenan, propietario de una cadena de farmacias, quien informó, además, que hay algunas obras sociales como PAMI que han restringido ciertos programas de descuentos, lo que también habría influido en una menor facturación.
En lo referido a las perfumerías, para el también dirigente de la CAME setiembre suele ser un mes “de transición” en las ventas y confió que octubre seguramente tendrá un repunte, principalmente por el Día de la Madre.
Desaceleración y feriados
Más allá de las particularidades, para los dirigentes empresariales hay razones claras para explicar la baja en las ventas.
Por un lado, el freno económico se hace notar. “La desaceleración es un hecho”, consideró Brenan, justificando así la incertidumbre en la gente traducida en un “amesetamiento” del consumo.
Por otra parte, setiembre tuvo un feriado más, ya que al 26, Día del Empleado de Comercio, considerado “un 1 de mayo” para esos trabajadores, se agregó en 2012 el Día de la batalla de Tucumán, el lunes 24. “Un día que no se vende, no se recupera”, consideró Brenan aunque igualmente reconoció que el noveno mes es bisagra frente al inicio del último tramo del año.
Desde la FEM, su titular, Adolfo Trípodi se mostró esperanzado en que la situación varíe en el último trimestre. “Con las fiestas de fin de año, la tendencia tiene que revertirse”, se ilusionó el dirigente.
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