Las cantidades vendidas por los comercios minoristas acusaron el impacto de la menor actividad económica y descendieron 6,8% en junio frente a igual mes del año pasado En general, la demanda se movió con mucha tranquilidad, con un público que se limitó a comprar lo necesario y evitó dejarse tentar por las ofertas y promociones.
La disponibilidad de cuotas sin interés que continúan ofreciendo algunos comercios sigue siendo aprovechada por las familias, pero en las últimas semanas dejó de ser un impulsor en sí mismo de las ventas. La pauta general del consumidor hoy es: “si hay cuotas, se aprovechan…pero no porque haya cuotas hay que comprar”.
Con la caída de junio, las cantidades vendidas por los comercios minoristas acumulan una baja promedio de 1,9% en el primer semestre del año frente a igual periodo del año pasado. Para los próximos meses, los empresarios del sector esperan que el consumo siga debilitado aunque se observa que, por ahora, se trata de un problema mayormente de previsibilidad y no de ingresos, lo que alienta al comercio a esperar que en cualquier momento pueda revertirse la tendencia.
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