La desaceleración de las ventas de inmuebles se produjo en forma "abrupta" ante la intervención del Gobierno para frenar el empuje del dólar en el mercado paralelo.
En nuestra ciudad tampoco pasaron desapercibidos los indicios de una fuerte desaceleración en las transacciones, definida por los operadores como "abrupta", dado que los inversores ofrecen una gran resistencia a avenirse a las nuevas reglas y evitan vender sus propiedades a menos que se encuentren frente a la expresa necesidad de hacerlo.
De ese modo, referentes del sector opinan que si la pesificación de los negocios no va acompañada de medidas para sustentar la confianza de los inversores, las dificultades actuales persistirán durante largo tiempo. Con esa hipótesis, proponen un mayor énfasis de los bancos en su función de facilitar el crédito y las inversiones, al tiempo que se enfatiza sobre la demanda al gobierno de quitar algunas trabas para favorecer ese circuito.
"Olavarría no escapa a las generales del país", confirmó ayer Juan Carlos Notararigo, miembro de la mesa directiva del Colegio de Martilleros del Departamento Judicial de Azul y también del Centro de Martilleros de Olavarría. "Veníamos de un mercado inmobiliario totalmente dolarizado y hoy en día a la gente le cuesta pensar en pesos".
En ese sentido se refirió a las motivaciones que influyen como impedimentos para revertir la situación, ya que "el dólar durante mucho tiempo ha sido la influencia constante y por eso ahora vemos que nadie quiere pesificar las transacciones, porque lamentablemente pierde: la gente quiere quedarse con los dólares porque sabe que después no va a poder comprar", señaló.
Credibilidad
Así, "el tema pasa por la credibilidad que tiene el dólar como moneda fuerte frente al peso. En la medida que la gente recupere la confianza volveremos a años atrás, donde la gente iba al Banco a depositar sus pesos en una caja de ahorro o en un plazo fijo". Notararigo consideró que "pesificar hoy en día resulta muy difícil". Como referencia le bastaron el número de casas o departamentos a la venta en su inmobiliaria: "Podría decir que en este momento las propiedades que tengo en esas condiciones son pocas; me sobran los dedos de las manos para contarlas".
Las inconvenientes actuales, según su percepción, derivan de los vaivenes políticos ocurridos en la última década, puesto que "los mismos gobernantes nos llevaron a pensar en dólares y ahora otros gobernantes entienden que hay que revertir esta situación pero como todo proceso esto va a llevar mucho tiempo", definió.
Con estas reglas de juego, el mercado inmobiliario se encuentra literalmente frenado y sin reflejos para lograr un cambio de rumbo: "Esto ha complicado bastante las cosas y el mercado se ha retraído: el que no tiene necesidad de vender directamente se ha retirado del mercado y no va a vender en pesos porque después no los va a poder recuperar". Por esa razón, el martillero evaluó que "la situación en el corto plazo es difícil y con un pronóstico no muy claro tampoco en el mediano plazo".
Notararigo consideró que la pesificación también influye en otra significativa retracción con impacto en el mercado inmobiliario. "Otro gran problema es que con el enfriamiento de la economía se para la construcción, que nosotros llamamos la industria de las chimeneas sin humo porque hace mover a varias otras actividades en mayor o menor medida y además da muchos puestos de trabajo. Es una lástima porque la construcción venía bien", explicó.
Asimismo, el martillero negó que las complicaciones para efectuar transacciones inmobiliarias se hayan extendido hacia los alquileres. "Aunque no se vendan casas, esto no hace que haya más propiedades en alquiler: el que tiene la propiedad la guarda si no necesita vender. A pesar de esto, se mantiene la demanda de alquileres en la ciudad: hay departamentos pero faltan casas. En ese sentido podríamos decir que el mercado locatario está satisfecho".
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