Ventaja para Obama en la etapa final de la carrera a la presidencia de los EE UU

Ventaja para Obama en la etapa final de la carrera a la presidencia de los EE UU
Javier Borelli.

Los analistas coinciden en que el discurso de Bill Clinton inclinó la balanza para los demócratas. Pero la campaña recién está en pañales.

Nuestro camino es más largo, pero lo caminamos juntos", pronunció Barack Obama, e hizo una pausa para el último párrafo. "Mantenemos nuestra vista clavada en ese horizonte distante sabiendo que la providencia está con nosotros y estamos bendecidos por los ciudadanos de la nación más grande sobre la Tierra". El Time Warner Cable Arena, el estadio en el que suelen jugar los Bobcats de Charlotte para la NBA, se puso de pie y estalló en una interminable ovación.

El Partido Republicano y el Demócrata llegaron a las convenciones nacionales, una puesta en escena en la cual el ya conocido ganador de las internas acepta la candidatura a presidente, en una situación de empate técnico en todas las encuestas. En ese marco, ambas facciones pusieron a prueba sus recursos tratando de apuntalar los últimos dos meses de campaña. Si bien todavía las encuestadoras no publicaron los sondeos post convenciones, la mayoría de los analistas anticipan un resultado favorable para Obama.

La clave del resultado puede buscarse en los oradores estelares. Para los Republicanos, la carta secreta fue el actor y director hollywoodense Clint Eastwood, quien se despachó con un stand up que descolocó a una audiencia habitualmente acostumbrada a saber cuándo reírse o aplaudir. Los demócratas, en cambio, contaron con el apoyo del ex presidente Bill Clinton, quien armó un discurso de 48 minutos en el que respondió una a una las críticas de los republicanos y esbozó la definición que mejor resume el intento de posicionamiento demócrata: "Si quieren vivir en la sociedad del ganador-se-lleva-todo y del estás-solo-en-esto, entonces deben votar a los republicanos. Pero si quieren un país de oportunidades y responsabilidades compartidas, una sociedad del estamos-todos-juntos-en-esto, entonces deberían votar por Barack Obama y Joe Biden." El propio candidato republicano, Mitt Romney, reconoció que Clinton se "destacó del resto de los oradores", aunque luego sugirió que ese "contraste" tampoco le debe haber gustado a Obama.

A pesar de la estrecha ventaja que los demócratas pueden haber sacado en las convenciones, no hay tiempo para lamentaciones en la carrera presidencial. Las miras ya están puestas en la etapa de debates que se inicia en octubre. Los candidatos se encontrarán tres veces en octubre: el 3 en Denver, el 16 en Nueva York y el 22 en Boca Ratón. Los vices también tendrán un enfrentamiento el 11 de octubre en Danville, Kentucky. Para medir la importancia de estos eventos basta recordar que en 2008 los tres debates presidenciales tuvieron una audiencia de entre 52 y 62 millones de espectadores. Con esa idea en la mente, el candidato a vice republicano, Paul Ryan, suspendió ayer sus actividades proselitistas para empezar a prepararse para su cruce con el experimentado Biden.

Nada está dicho todavía. Más allá de los debates, cualquier cosa puede pasar y torcer la balanza. A esta altura de la campaña, en 2008, Obama estaba debajo de John McCain en las encuestas. Unos días después el Lehman Brothers anunció su bancarrota y se inició el efecto bola de nieve de la crisis económica. El resto, es historia conocida. «

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