Los operadores aseguran que el estancamiento se siente tanto en las operaciones al contado como en las financiadas. Eso llevó a que las unidades comiencen a perder valor. Los terrenos, en auge
Sin embargo, al interior de ese valor general que muestra un repunte en la actividad, la comercialización no fue homogénea. Tanto la venta de departamentos como de casas se mantuvo estancada o incluso en baja.
El cepo cambiario, la incertidumbre sobre la cotización del dólar y la inflación provocaron una retracción de las operaciones.
De acuerdo a la Cámara Empresarial de Desarrollistas Urbanos de Córdoba (Ceduc), en el segmento residencial las ventas de departamentos y casas no financiados cayeron 20,1% con respecto a mayo de 2011. Las ventas de cocheras, por su parte, cayeron 13,2% y las de lotes aumentaron 60,9% en la comparación interanual. El aumento en las ventas de lotes compensó las variaciones negativas de los demás ítems, de tal modo que el subíndice residencial aumentó 12,1%.
Por su parte, el relevamiento determinó que el subíndice corporativo aumentó 161,9% comparando mayo de 2012 con mayo de 2011. “Un porcentaje tan elevado es consecuencia de que en mayo de 2011 no se habían registrado ventas de oficinas”, explicó el informe de la Ceduc.
Las ventas de locales comerciales, en tanto, cayeron 8,2%, pero esta variación no impidió que todo el segmento corporativo aumentase. “Como se ha mencionado con frecuencia en informes anteriores, habitualmente se producen tasas de variación elevadas en el subíndice corporativo o en alguno de sus componentes como consecuencia de los reducidos volúmenes comercializados, lo que hace que pocas ventas adicionales impacten fuertemente sobre dichos subíndices”, indicó la Ceduc.
Por último, las ventas de departamentos financiados aumentaron 0,9% con respecto a mayo de 2011, siendo el único con valor positivo entre las unidades habitacionales.
Aquellos que comercializan departamentos en pesos a largo plazo son hoy la opción más requerida en un mercado que comienza a achicarse luego de años de expansión.
Los desarrollistas ayer admitían su preocupación sobre esa evolución del mercado. “A las dificultades recientes de la economía debería agregarse también la falta de stock de departamentos y el cambio que hubo en la demanda. Hoy creció el porcentaje de clientes que compran para vivir y decayó aquel que compraba como inversión para tener una buena rentabilidad”, indicaron fuentes del sector inmobiliario.
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