Lo afirma un informe de la Cámara Argentina de Comercio. Los mercados persas contribuyeron a disminuir puestos en la calle.
La franja del Centro que va desde la calle San Martín hasta Mitre, abarcando cuatro manzanas entre las calles Las Heras y General Paz, es la zona en la que se concentra casi el 60% de los puestos de venta callejera que hay en Mendoza.
Así se desprende de un informe elaborado por la Cámara Argentina de Comercio (CAC), con datos relevados en la provincia por la UCIM, que también detalla que el número de puestos "instalados" descendió durante el tercer trimestre de este año un 13% con respecto al segundo.
Y si bien puede decirse que esa concentración no afecta en general a los comerciantes, los involucrados señalan, por el contrario, que es cada vez más preocupante la instalación de vendedores ilegales en esa y otras zonas del Centro, atendiendo a la competencia desleal como principal problema.
Según el informe, entre julio y setiembre se detectaron, en promedio, 8,7 puestos callejeros en Mendoza. De manera precisa, 10 el primer mes, 11 en agosto y 5 en el último.
La comparación indica, en principio, que hubo una disminución exacta del 13% frente al trimestre anterior, pero cabe destacar que entre abril y junio el establecimiento de stands ilegales había crecido un 59,9% (con un promedio de 10 puestos confirmados cada mes) frente a los tres meses previos.
Además, la zona con más puestos sigue siendo la misma, con las avenidas Las Heras y General Paz como unas de las más "ocupadas".
De hecho, la calle Las Heras lidera el ranking, ya que en sus primeras cinco cuadras se ubica el 38,4% de todos los núcleos de venta ilegales (la mayor concentración se da entre Patricias Mendocinas y Mitre, con 15,4% de los puestos), con promedios mensuales similares al informe anterior.
Para los involucrados, las estadísticas no logran reflejan la dinámica real de la venta callejera. "En las veredas de esta zona en un momento puede haber un puesto y en otro, veinte", destacó Daniel Ariosto, presidente de la UCIM, al tiempo que explicó que en muchas ocasiones "la acción de los inspectores municipales" permite el adecuado despeje de la zona.
Para el titular de la Unión Comercial, el problema "nunca cesa" y mantiene preocupado no sólo a los frentistas de esa área sino a todos los negocios del Centro. "Todo lo que sea ilegal atenta contra los comerciantes en general", enfatizó Ariosto.
Domingo Raggio, frentista de la calle General Paz, donde se concentra el 11,5% de los puestos ilegales, principalmente entre 9 de julio y Patricias Mendocinas, coincidió con Ariosto en el análisis, aunque ponderó la tarea municipal.
"Cuando llevaron a los vendedores callejeros a los persas nuevos, la situación cambió", dijo Raggio quien aseguró que luego de esa medida, sus ventas "mejoraron un 20%".
El comerciante reconoció igualmente que sigue habiendo varios puestos en las veredas de esa zona y se lamentó por la competencia desleal. "No sólo la cuestión impositiva complica, sino que ni siquiera podemos ofertar como queremos nuestros productos", destacó, en referencia a que la instalación de los puestos obstaculiza el ingreso a sus negocios.
Igualdad ante los altos costos
El reclamo recurrente de los comerciantes sobre las acciones ilegales se relaciona fundamentalmente con la necesidad de mantener la igualdad ante la ley.
"Entendemos que todos necesitan trabajar, pero nuestros costos son cada vez mayores, principalmente por los impuestos y eso reduce nuestra rentabilidad", explicó Ariosto, fundamentando así la necesidad de que todos paguen sus impuestos y evitar la competencia de quienes no cumplen con esas obligaciones.
El problema, según el dirigente, "afecta a todo el país", razón por la cual se realiza este tipo de investigaciones en diversas ciudades.
Por eso, el próximo 24 de octubre la CAC reunirá a todos sus asociados en Buenos Aires "para discutir la cada vez más baja rentabilidad de los comercios y las consecuencias de la incidencia de la economía informal", informó el presidente de la UCIM.
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