“Yo creo que la posición de Grecia debe estar firmemente anclada en el euro”, dijo el hasta hoy encargado de la economía de Atenas, Evangelos Venizelos. Ayer fue elegido presidente del Partido Socialista Panhelénico.
Según los datos difundidos por ese partido, con el 25 por ciento de las mesas, Venizelos, candidato único, había obtenido el 96,78 por ciento de los votos. “Asumo la responsabilidad de liderar un esfuerzo colectivo sin dejar afuera a nadie”, prometió el sustituto de Papandreu. “(Los electores) han querido enviar un mensaje fuerte de que el Pasok está aquí y que no ha perdido su alma, y que es posible (alcanzar) nuestro objetivo de ganar las elecciones, para que el Pasok pueda tener un rol decisivo en el desarrollo de los acontecimientos”, señaló. “La elección de un nuevo presidente del partido no es mi elección. Es un inicio. Hoy comenzamos”, agregó
Durante la campaña, Venizelos evitó usar el tradicional sol naciente verde, símbolo del partido socialista desde que fuera fundado por Andreas Papandreu, padre del ex primer ministro. Antes de que se celebraran las elecciones de ayer, el consejo político del Pasok había anunciado oficialmente que Venizelos era el único que había conseguido las suficientes firmas que avalaran su candidatura para sustituir al frente del partido a Papandreu.
Es que los estatutos del partido prevén, aun en el caso de que exista un único candidato, la celebración de elecciones internas. Ayer votaron en los comicios todos los militantes del partido como determinados simpatizantes inscriptos en unas listas especiales. En las últimas primarias, celebradas en noviembre de 2007, Papandreu se había impuesto a Venizelos por el 58 por ciento de los votos, en unos comicios en los que participaron más de un millón de militantes y seguidores de Pasok.
Pese al rotundo apoyo logrado por Venizelos, durante la jornada electoral de ayer se vivieron algunos incidentes. En la ciudad de Vrilissia, ubicada en los alrededores de Atenas, una treintena de personas arrojó yogures a los votantes. Mientras que en Loutraki, una localidad situada a 84 kilómetros de la capital griega, otro grupo de personas coreó consignas contra el Pasok. Los incidentes más graves se registraron en Ierapetra, en la isla de Creta, donde un grupo de agricultores ocupó un colegio electoral impidiendo durante horas su apertura. En Acaya, por su parte, la organización provincial del partido decidió no abrir uno de sus colegios electorales por miedo a posibles enfrentamientos entre sus partidarios.
“Es el momento de que los ciudadanos cambien el país. Personalmente, yo he luchado por tener más días soleados y cielos limpios”, dijo Papandreu tras depositar su voto, quien cede la batuta a Venizelos pese a ser uno de sus mayores adversarios dentro del partido.
Los sondeos le otorgan al Pasok entre el 8 y el 15 por ciento de los votos para las próximas elecciones generales. Esto representa una caída en comparación con los resultados de 2009 cuando, de la mano de Papandreu, arrebató el poder a los conservadores de Nueva Democracia (ND) y la mayoría absoluta de los escaños, con el 43 por ciento de los sufragios. Por otra parte, a ND le atribuyen una intención de voto de entre el 25 y el 30 por ciento. Y aunque se descarta una victoria de esta fuerza, sin embargo no le bastaría para formar gobierno en solitario.
La fórmula de coalición más probable tras las elecciones sería similar a la gran alianza entre conservadores y socialistas que gobierna actualmente el país bajo la dirección del primer ministro Lucas Papademos, aunque esta vez con una mayoría conservadora. “No podemos juntarnos con los extremistas de la derecha o cooperar con el aventurerismo de izquierda, son los partidos del dracma (la moneda anterior al euro). Yo creo que la posición de Grecia debe estar firmemente anclada en el euro”, dijo el jueves Venizelos.
Comentá la nota