No venir a Paraná fue la sanción que le aplicó Karlic a Justo Ilarraz

No venir a Paraná fue la sanción que le aplicó Karlic a Justo Ilarraz
La información surge de los expedientes que hizo la Iglesia en la década del 90. La determinación la tomó Estanislao Karlic cuando era arzobispo de Paraná y se enteró de los abusos sexuales.
Cada día que pasa queda más claro que los casos de abusos sexuales a menores que inician la carrera religiosa en el Seminario Menor de Paraná eran conocidos por todos los integrantes de la curia de Paraná. La afirmación no es arbitraria, ya que se desprende de los propios expedientes que realizó el Arzobispado de Paraná en la década del 90.

De esos documentos, a los que UNO accedió, surge que Estanislao Karlic, arzobispo por aquellos años de Paraná, no solo ocultó la información a la Justicia Civil y eclesiástica, sino que la sanción que le aplicó a Justo José Ilarraz fue meramente simbólica: “El daño producido a personas e instituciones debe ser reparado y evitado en el futuro (...) por lo cual se le prohíbe al padre Ilarraz permanecer o regresar a la Arquidiócesis de Paraná”. Esta irrisoria sanción que aplicó Karlic jamás se cumplió. Por dos cuestiones simples: primero colisiona con la Constitución nacional, y segundo Ilarraz sabía que el secreto jamás se develaría si viajaba a Paraná a celebrar misas para sus allegados, porque quien tenía que denunciarlo viajaba a Tucumán a visitarlo.

UNO pudo conocer que la documentación que ingresó al Juzgado del juez de Instrucción Alejandro Grippo confirma que las autoridades de la Iglesia de Paraná conocían sobre los abusos a seminaristas.

En la documentación presentada por el actual arzobispo de Paraná, Juan Alberto Puiggari, se describe que entre 1993 y 1997 el entonces arzobispo Karlic apoyó la iniciativa de Ilarraz de trasladarse a Roma para hacer la licenciatura en Misionología. Surge también que en diciembre de 1996 el entonces arzobispo Karlic, a través de una resolución, sostuvo que “los daños ocurridos a los seminaristas, personas e instituciones deben ser reparados”. Sin embargo, no denunció ante la Justicia.

En los expedientes internos de la Iglesia se describe que tras estar en Roma, Ilarraz regresó a la Argentina en los primeros meses de 1997 y de inmediato se radicó en Tucumán. Entre 1998 y 1999 el propio imputado viajó a Capital Federal y se apartó del ministerio sacerdotal por propia iniciativa, pero regresó al trabajo en la Iglesia en 2000 hasta el 7 de setiembre de ste año.

En la actualidad por pedido de las víctimas y por disposición del arzobispo Puiggari, el sacerdote acusado de abuso tiene prohibido celebrar los sacramentos en la capital entrerriana.

Marcos Rodríguez Allende, uno de los abogados querellantes, aseguró a UNO que “con el transcurso de la investigación surge con claridad el compromiso del actual arzobispo de Paraná Juan Alberto Puiggari en esclarecer los hechos, no solo confirmándolos ante la sociedad, sino que aportando documentación muy importante”.

Por otra parte, la Fiscalía ya se opuso a la prescripción de la acción penal solicitada por el abogado Juan José Fornerón. Ahora resta que las querellas integradas por Marcos Rodríguez Allende y Walter Rolandelli por un lado, y Milton Urrutia por otro opinen sobre el planteo. Hoy por la tarde habrá nuevos testimonios en la causa.

Datos

Estanislao Karlic le advirtió al obispo José María Rossi, que Ilarraz estaba denunciado internamente por abuso sexual de menores.

Justo José Ilarraz estaría preparando un juicio contra el Arzobispado de Paraná por reconocer los abusos.

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