Martín Gabriel López Lastra es un periodista especializado en temas judiciales, recibido en los años ’70. Como parte de su carrera de doctorado en Comunicación, comenzó a analizar desde distintas perspectivas la relación entre la Justicia y los medios. Así nació “La venganza de los profanos - Un nuevo enfoque sobre Medios y Justicia”.
A continuación, la entrevista completa.
RP.- ¿Cuándo comenzó el libro?. ¿Cuál fue el desencadenante?
Es un paso más, ver del otro lado del mostrador el fenómeno que se produce en una actividad específica como es el periodismo judicial. Después de recibirme de licenciado, me inscribí como doctorado y se le agrega una cuota de complejidad: donde el recorrido de la investigación es otro, se trata de describir una situación de conflicto en marcos teóricos, o en teorías donde apunten a explicar esto. Y aquí es donde apunto al libro.
El libro trata de buscar una teoría que se acerque a una explicación sobre la convivencia entre dos mundos tan distintos, en cuanto a formas de ser y objetivos, como son los medios de comunicación y la Justicia. Entonces yo tomé la teoría que establece la teoría de los campos. Yo tomo como campo el mundo periodístico y el jurídico. Lo que trato de hacer es una abstracción de por qué cada uno pertenece a un campo y después, reflexiones y análisis.
Mi hipótesis central es que hay una reconfiguración de esa relación por la cual los medios han ganado en credibilidad y en prestigio ante la sociedad o ante el campo social, de manera tal que se puede hacer una réplica del discurso judicial en los casos de agenda, los más trascendentes. Mostrar su forma de decir justicia de una manera paralela a la que la dice el campo jurídico, más allá de que lo legítimo es lo legal. Sí hay un estado de situación que llega a darle una credibilidad al campo mediático, estableciendo un uso paralelo enriquecido en donde los medios han tenido que invertir en formación de periodistas, en gente más conocedora, y generar influencias.
RP.- ¿Por qué el título?
Cuando hablo de la venganza de los profanos es porque Bourdieu, en un libro que se llama “La fuerza del derecho”, establece una importante descripción del campo jurídico y dice que lo intenta tener a raya a la gente ajena a este campo jurídico, y dominarlos. Lo que yo digo es que con este relanzamiento de los juicios paralelos, del avance de los medios, hay una suerte de sospecha de la venganza de los profanos.
RP.- ¿Y por qué es un nuevo enfoque?
No conozco que se haya hecho un análisis de la relación entre medios y Justicia, desde la teoría bourdiana. Además para prevenir al lector que yo no voy a hacer algo similar a lo que ya se hizo, sino que es un nuevo enfoque.
RP.- ¿Cómo se aplica hoy en la actualidad esta venganza de los profanos?
En esta revalidación de los medios, de su producción de un discurso, de decir Justicia, de decir cómo hacer Justicia de determinada manera, las formas de hacerlo. Por ejemplo los medios ponen en constante duda algunos principios que están establecidos en leyes: en el Código de Procedimiento Penal está vigente la libertad durante el proceso y nos encontramos en más de una ocasión que los medios lo cuestionan. Sin embargo eso es legal, está aprobado por el Congreso, avalado por jueces, y sin embargo los medios lo dan como si fuera una novedad e impactante. A lo que apuntan los medios es a minar esa interpretación de democracia representativa como paladines de un discurso que puede ser aprobado y contar la adhesión de sus respectivos mercados tomados como opinión pública -para Bourdieu no existe la opinión pública sino un efecto de consenso que está minado por los integrantes de los mercados de los respectivos medios-.
RP.- Habla de un campo de los medios y otro judicial. ¿Dónde se ubica el público en esto?
Claro, yo hablo del campo mediático que engloba a los periodistas; el campo jurídico que engloba la Justicia, a los legisladores y a los abogados; y hablo del campo social, que es el general, que engloba a los demás campos en actividad.
Y también hablo de campos recortados -dentro del social- que son aquellas instituciones, organizaciones o movimientos de opinión para determinados casos en donde está en juego la Justicia, como ser casos de aborto, accidentes de tránsito.
RP.- Justamente esta mañana la ex diputada Barbagelata, que está en la comisión por la reforma del Código Penal, decía que una de las razones por las cuales se plantea esta modificación en el código es que muchas leyes se vieron afectadas por determinados casos que tuvieron mucho peso en los medios.
Claro. En el libro también hablo de la teoría de la agenda. Allí los teóricos señalan cómo los medios pueden poner en agenda un caso para así forzar a los gobiernos o a las instituciones a darles prioridad a ese tema. Por ejemplo, la sociedad pone en agenda un caso a través de un reclamo o de las organizaciones; los medios, por su cuenta, toman el caso dándole más repercusión, y también los gobernantes. Los teóricos de agenda dicen que en cada caso, como noticia, como repercusión de agenda, pueden hacer cualquiera de estas instancias.
RP.- ¿Toma algún paso en particular en el libro?
Tomo casos de legislación, de garantismo, el caso Barreda, la cámara oculta. Hago mucha teoría y aplico con los casos.
RP.- ¿Qué repercusiones tuvo hasta ahora?
Estoy preparando una presentación y mientras tanto lo tengo en internet (en la página www.elaleph.com, donde está Ebook). Tuve muchas consultas y las devoluciones fueron positivas, pueden coincidir o no, pero me han dicho que al menos es un enfoque novedoso. Justamente lo que quiero es provocar un debate con el mundo jurídico, y del mundo jurídico con los periodistas
Comentá la nota