Las encuestas sobre Chávez y Capriles arrojan números muy dispares
La campaña comenzó hace tres meses con la certeza del triunfo del líder revolucionario. Pero, con el transcurrir de las semanas, dio un gran giro, convulsionada por la ola de simpatía popular generada en torno del líder opositor.
Las preguntas y dudas se escapan por todo el continente . Nadie tiene la respuesta segura. Embajadores preguntan a periodistas y éstos trasladan la incertidumbre a los políticos. Los políticos no las tienen todas consigo y recurren a los encuestadores. Y es ahí donde el laberinto no encuentra salida: los números son tan dispares que, entre las distintas encuestas, hay hasta 25 puntos de diferencia.
Las encuestadoras se dividen en dos bloques irreconciliables. El primero se alinea con las tesis gubernamentales: Chávez gana con facilidad. A la cabeza está GSXXI, liderada por Jesse Chacón, un histórico de la revolución y ex ministro de Chávez que dimitió por las acusaciones de corrupción contra su hermano, un banquero boliburgués. Según sus estudios, Chávez le sacaría casi dos millones de votos a Capriles: "Entre 10 y 18 puntos porcentuales de diferencia".
Sería una victoria tan inapelable que su mayor preocupación es que la oposición asuma los resultados. Ni siquiera les da oportunidad a los famosos ni-nis (indecisos): "Aunque el Comando Venezuela lograse captarlos, igual el triunfador será el presidente Chávez".
Las consultoras ICS, Consultores 30.11, Ivad e Hinterlaces completan el frente rojo de los sondeos.
Manteniendo la misma línea desde hace meses, todas esas firmas confieren ventajas a Chávez por encima de los 10 puntos y se acercan a los 25. Todas ellas destacan una "brecha profunda", imposible de remediar para Capriles.
Los dardos opositores apuntan, desde las últimas semanas, contra Óscar Schemel, director de Hinterlaces, convertido en vedette política habitual de los varios canales de televisión estatales.
Su último sondeo desdice el tirón de Capriles y mantiene que Chávez ganará por una diferencia de entre 10 y 16 puntos. "Quienes critican las encuestas son precisamente los perdedores", contraataca Schemel.
El gobierno difundió y repitió durante semanas los resultados de estas empresas, con la intención de hacer crecer el mito de la invencibilidad de Chávez.
Fue tanta la presión que la oposición se vio obligada a salir al ruedo con sus sondeos amigos para reducir así los efectos colaterales de los resultados, que estaban poniendo en apuros a Capriles.
Incluso en el exterior nadie apostaba un solo dólar por las posibilidades del candidato opositor. La contundencia de las encuestas desaconsejaba cualquier acercamiento que pudiera enfurecer al líder de la revolución.
CAMBIO DE PANORAMA
Hoy, la situación es muy distinta: el bloque de encuestadoras que apuestan por un triunfo mínimo de Capriles es tan poderoso como el oficialista. Y el mundo diplomático ya dejó sus puertas abiertas a la sorpresa, tras la fotografía entre el candidato opositor y el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos.
A la cabeza de las encuestas a favor de Capriles se sitúa Consultores 21: 46,5% para el candidato opositor frente al 45,7% de Chávez. Y luego Keller, Top Data, Pronóstico, Medidores y Predicmática, que estiran la diferencia hasta los cuatro puntos.
Entre la sopa de encuestadoras se destacan dos por encima del resto, por prestigio y por resultados en anteriores comicios. La primera es Datanálisis, que tiene como presidente al politólogo Luis Vicente León.
En la fotografía sociológica tomada a principios de septiembre, el candidato bolivariano aventajaba al ex gobernador de Miranda en 10 puntos. Pero introducía muchos matices.
"El candidato que ha crecido es Capriles, todos los escenarios están abiertos. Su campaña es hiperactiva y de contacto directo, frente a la aburrida del jefe del Estado", justificó León. De esta forma, las diferencias se acortarían hasta un 50% versus un 47%, siempre a favor de Chávez.
Varianzas, en cambio, ha apostado durante semanas por el empate técnico. "La brecha es muy pequeña y todo podría suceder", mantuvo Rafael León, su director.
Según develó El Universal, los métodos utilizados por Varianzas para sus sondeos extreman la protección a sus encuestados. Llegaron a colocar una bolsa frente a sus elegidos para que éstos voten como si fueran urnas, con total secretismo para evitar los recelos en un país donde en otras ocasiones se filtraron las listas de votantes en contra del gobierno.
Pese a tanta escrupulosidad y 13 encuestadoras después, la misma pregunta sigue abierta: ¿quién ganará el 7 de octubre próximo?
La guerra de las encuestas ha viciado de tal forma este proceso electoral que serán los votantes, no sólo protagonistas y observadores, los que acudan a las urnas con una fotografía borrosa de lo que está pasando.
"Como todo ser humano que se enfrenta a un dilema que no depende de él, el venezolano cree en lo que quiere creer", profundizó, en diálogo con LA NACION el psiquiatra Roberto de Vríes.
Considerado uno de los mejores especialistas del país, De Vríes va más allá de la psiquis para adentrarse en un alma humana tan compleja como la de los políticos: "Realmente llaman la atención resultados tan dispares cuando históricamente se acertó bastante".
LA NACION indagó entre los dos comandos y sus aliados la repuesta a las preguntas que abren esta crónica. Mientras Capriles sube como la espuma, Chávez no crece, pero mantiene una posición poderosa gracias al 40% de chavismo duro, que no se desanima ni con las salidas de tono de su comandante ni con las dudas sobre su estado de salud, acrecentadas por sus ausencias.
Entre los primeros reina algo parecido al entusiasmo. Entre los segundos, que se creían ganadores, crece la preocupación. Tanto es así que se agarran a los clavos ardiendo del enemigo, el imperio capitalista: "El Bank of America da ganador a Chávez".
El titular abría la edición en uno de los diarios revolucionarios más leídos del país. "El escenario más probable sería la reelección de Chávez", explicaba el informe. Incluso, siempre según el reporte, confería una "alta probabilidad" a una ventaja de dos dígitos.
UNA PELEA VOTO A VOTO
La maraña de encuestas e informes, junto con las demostraciones de poder en las calles, hacen presagiar que la lucha de las urnas, dentro de una semana, será muy cerrada. Se peleará voto a voto.
"Los grandes medios de la derecha quieren generar condiciones de desestabilización, pero todas las encuestas dicen que Chávez ganará. Hasta las piedras saben que Chávez gana el 7-O", intentó animar a los suyos Diosdado Cabello, segundo del oficialismo.
Incluso fue más allá al acusar a "la dirigencia de la derecha" de empujar a sus seguidores "a un nuevo 11 de abril [aniversario del golpe de Estado fracasado contra el líder bolivariano]".
Cabello arremetió sin contemplaciones contra la oposición: "La derecha anda como loca, es parte de su plan [decir que van ganando en la intención de voto] para cantar fraude tempranito. Ellos saben que gana Chávez", dijo.
La semana que resta de campaña no sólo servirá a los indecisos para tomar postura. También para que el voto oculto se atreva o no a dejar de tener miedo. Expertos calculan que hasta un 8% de los venezolanos no se atreven a airear el sentido de su voto. Más que indecisos, están temerosos.
Gran parte de este voto se considera cercano a Capriles. No es unánime, algo imposible en Venezuela, pero expertos consideran que ni-nis y voto oculto acabarán por decantarse por Capriles, empujados por la ola de fervor popular que disfruta su candidatura.
Los otros protagonistas, los candidatos , sí cumplen fielmente el guión. Según Chávez, "lo que va a ocurrir es otra gran victoria revolucionaria, bolivariana y patriótica".
Para Capriles, en tanto, "las encuestas han cambiado, ahora dicen que nuestro pueblo quiere algo mejor". Este último confía en la buena estrella que ha iluminado su carrera política.
Dos meses antes de las primarias de febrero, Capriles se reunió con un grupo de periodistas. Explicó su programa y su apuesta por la reconciliación nacional. Y a la hora de hacer pronósticos, fue muy atrevido: "Voy a ganar con más del 60% de papeletas y con una votación masiva de tres millones de venezolanos. Y si no consigo estos resultados, reconoceré mi fracaso ante ustedes".
La apuesta era muy fuerte . Las previsiones apuntaban a los dos millones de votantes y contra Capriles competía el gobernador de Zulia, Pablo Pérez, apoyado por los poderes económicos de toda la vida. Y, como ya se sabe, ganó Capriles con el 62,54%. Votaron 3.059.024, todo un récord mundial para unas primarias.
Ahora Capriles no se cansa de repetir entre sus más íntimos: "Vamos a ganar con más de un 5%". Y lo hace con tanta convicción, como si tuviera una bola de cristal, que todos ellos también se ven ganadores.
No obstante, al acercarse el periodista, repiten la misma pregunta: ¿cómo ves las elecciones?
EL RANKING ELECTORAL
Chávez sólo perdió una vez. Su mejor año fue 1999
81%
Referéndum de 1999
El caudal de votos para cambiar la Constitución
71%
II Referéndum de 1999
Logró la ratificación de la nueva Constitución
63%
Presidenciales de 2006
Le ganó por amplio margen a su opositor Rosales
62%
Referéndum de 2000
Logró un fuerte apoyo para una reforma sindical
60%
Generales de 2000
Amplio apoyo para "relegitimar todos los poderes"
59%
Referéndum de 2004
Evitó ser revocado. La oposición denunció fraude
56,5%
Presidenciales de 1998
Fue elegido en el cargo por primera vez
54,9%
Referéndum de 2009
Venció el sí para levantar el límite al número de reelecciones
49,3%
Referéndum de 2007
Fue la única derrota de Chávez en las urnas



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