Vendimia política: plan de Jaque para aplacar al monstruo de los cerros

¿Cómo hará el gobernador para que no lo abucheen en la Vendimia? Hay una estrategia timoneada por Alejandro Cazabán para evitar otro repudio masivo. La historia de las otras dos fiestas incidieron para llevar adelante este movimiento que busca llenar de "amigos" y turistas las gradas del teatro griego. Una forma de acallar al ser impiadoso que ruge en el pedemonte una vez al año.
La idea comenzó a gestarse el 8 de marzo del año pasado, al día siguiente del Acto Central de la Vendimia. Jaque había pasado una de sus peores noches como gobernador. El rechazo a su figura fue ensordecedor y partió de todos lados del teatro griego.

El abucheo, la silbatina fueron expresiones que calaron hondo en el ánimo del entonces alicaído gobierno. La furia popular se hizo sentir impiadosamente en el centro del Ejecutivo y fue un plato difícil de digerir.

La consecuencia de esa ingesta es lo que ocurrirá el sábado a la noche en el mismo escenario. Otra vez habrá una operación para blindar a Jaque. Justamente el 7 de marzo de 2009 se intentó infructuosamente pero ahora ha sido mejor planificada aseguran en el entorno del gobernador.

El primer intento de acorazar a Jaque de los silbidos del "monstruo" que se reanima en cada vendimia y que reposa entre los cerros fue en marzo de 2008. Ese plan lo llevó adelante un grupo de "aplaudidores" que lideraba el funcionario de OSEP Ariel Guirín, hoy internado en un centro de rehabilitación en Capital Federal después de una seguidilla de ataques cardiorespiratorios.

En la Vendimia 09 el problema se agravó para la figura de Jaque que ya llevaba un año de gestión y el el rugido del monstruo de los cerros -como se sabe- fue la noticia de la noche. El gobernador atribuyó que esa furia era el resultado de los informes periodísticos críticos a su acción de ese entonces.

Ahora con la experiencia acumulada se diseñó un esquema de defensa más "cuidado" y planificado para acallar a la fiera que yace en las gradas del Frank Romero Day. A propósito, algunos oficialistas ya curtidos por las andanadas de insultos -con una buena dosis de buen humor- han bautizado "Frankito" a esa fenomenal criatura que duerme en el teatro griego y que se despierta en cada Acto Central.

El mismo jefe del Ejecutivo ha dicho en estos días previos a los actos vendimiales que no ha sido silbado en las vendimias. Es una verdad a medias. En lugares como Guymallén fue reprobado con una sonora rechifla pero el gobernador fue "aislado" en su sector donde los silbidos y abucheos no se escucharon por lo que los periodistas que lo siguieron para tomarle alguna declaración no escucharon esa expresión popular.

El plan para amordazar a Frankito

La idea que se fue imponiendo ante el fracaso de las huestes aplaudidoras, entonces se cambió la estrategia. El secretario General de la Gobernación Alejandro Cazabán, cuando no, fue el encargado de llevar a cabo el plan.

Ahora había que intentar ganar espacio en las gradas no con aplaudidores profesionales sino con espectadores "agradecidos" con el Gobierno, que no sean desaforados defensores de Jaque sino que, en lo posible, fueran respetuosos de la figura del mandatario.

¿Cómo hacerlo? La pista la dio el intendente de Junín, el cobista Mario Abed quien reclamó por carta documento que le liberaran las localidades para la fiesta. Abed señaló que dos funcionarios le apuntaron que era Cazabán el que había concentrado la distribución de las entradas.

Abed señalo que el ministro de Gobierno Mario Adaro, y el secretario de Cultura Ricardo Scollo, le dijeron que el hombre fuerte del Gobierno era quien retenía los tickets.

Ese suceso abrió algunas brechas dentro del mismo gobierno y de manera reservada comenzaron a admitir cuál habia sido el modo para construir una red de contención para proteger a Jaque de Frankito. El punto es que Cazabán dispuso que las entradas quedaran en el Cuarto Piso de Casa de Gobierno, es decir bajo su órbita. Un empresario con llegada al Ejecutivo aceptó que se hizo un operativo para que empresarios y organizaciones sociales afines compraran paquetes de entradas para asegurar público docil y condescendiente con el gobernador.

De este modo se entiende que la CGT local que simpatiza con Jaque consiguiera un millar de pases para los afiliados de los sindicatos que la componen. Y si bien Márquez el titular de la central obrera dijo que nunca habló con Cazabán, la verdad es que no hacía falta hablar con el funcionario porque las solicitudes de entradas eran evaluadas y luego se concedían.

Un peronista conocedor de estos movimientos aseguró ayer, mientras degustaba algunos bocadillos servidos en el almuerzo oficial que convocó Jaque, que la CGT tramitó esa cantidad de entradas "desde Buenos Aires".

En ese mismo tren se inscriben la llegada de los 80 piqueteros K que llegaron a Mendoza justamente en los vagones del tren de la Vendimia. Los seguidores de Luis D’Elía desembarcaron con fines de hacer "turismo social" con todo pago, estadía y entrada a la fiesta del sábado.

Una fiesta para el turista

Otra pata del plan labrado pacientemente para domar al crítico monstruo fue profundizar más la venta de paquetes para las empresas de turismo que con la reventa de tickets, señalan desde la Casa de Gobierno, hacen una muy buena diferencia. "Compran a precio sudamericano y venden a precio europeo", resumió el informante.

Con este entramado de "colocación" de las entradas de modo direccionado los laderos de Jaque se convencen de que esta vez tendrán chance de amortiguar el impacto de la silbatina reprobatoria.

El pronóstico es incierto. Frankito habita silenciosamente las laderas de los cerros que conforman el teatro griego. Se corporiza cada primer sábado de cada marzo.

Lo que pasa es que Frankito es mendocino, quizá por eso es que Jaque quiere que el Acto Central sea un acontecimiento con más turistas y amigos, y con menos mendocinos que se quejan a diario de sufrir una realidad a la que el gobernador no debería ser ajeno.

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