Los conflictos entre vendedores ambulantes y la Municipalidad persisten, principalmente ahora que el plazo para que los vendedores se trasladen a los predios dispuestos se está agotando.
Una de las cuestiones que ha despertado polémica está referida al reclamo de algunos vendedores que solicitan mayor seguridad y la colocación de puertas y rejas en los espacios asignados para trabajar.
Ayer por la mañana, un grupo de ellos cortó por unas horas la calle Avellaneda en la zona de la ex Terminal. “Acá no se puede trabajar, esto parece un corral de chanchos”, dijo Roberto Martínez, uno de los participantes de la protesta.
Según manifestaron los vendedores, el jueves, cerca de las 23, desconocidos arribaron al predio y se llevaron puertas colocadas por ellos. Además, cambiaron los candados de ingreso.
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