Vence el ultimátum de Moreno al sector azucarero

La actividad azucarera vive por estas horas cruciales, en el marco de la crisis generada por maniobras especulativas que hicieron desaparecer el producto de las góndolas, dejando abierta las puertas a las importaciones y a sanciones por parte del Gobierno nacional.
La actividad azucarera vive por estas horas cruciales, en el marco de la crisis generada por maniobras especulativas que hicieron desaparecer el producto de las góndolas, dejando abierta las puertas a las importaciones y a sanciones por parte del Gobierno nacional.

En este sentido, mañana vencerá el ultimátum que lanzó el secretario de Comercio Interior de la Nación, Guillermo Moreno, a los industriales y productores cañeros, para que saquen el azúcar al mercado interno, bajo amenaza de aplicar la Ley de Abastecimiento para el sector.

Si este martes, cuando las partes se reúnan en Buenos Aires con el funcionario kirchnerista, no alumbra un acuerdo que garantice la llegada del azúcar a los comercios, se aplicará la medida, con lo cual el Gobierno podrá ingresar a los ingenios y a los depósitos de los agricultores para verificar la existencia o no del producto y, en consecuencia, establezca las sanciones de rigor.

Inclusive, según informaron fuentes de la Secretaría de Comercio Interior, no está descartada la posibilidad de que se llegue al extremo disponer el decomiso de las bolsas de azúcar guardadas en los galpones.

Durante el fin de semana, el ministro de Desarrollo Productivo de la provincia, Jorge Gassembauer, mantuvo contactos informales con los industriales y cañeros, a quienes reclamó "prudencia" para evitar medidas como esa y como la importación de azúcar de Brasil, anunciada la semana pasada por el Centro Azucarero Regional Tucumán (CART).

Siguen los cruces

Mientras tanto, siguen los cruces entre cañeros e industriales, que se acusan mutuamente de esconder el azúcar que tienen en su poder especulando con un incremento en los precios.

En este sentido, el titular de Cañeros Unidos del Este, Mario Tizeira, apuntó por la situación planteada contra el grupo Atanor, que administra los ingenios Concepción y Marapa, tildándolos de "aprendices de industriales azucareros".

El dirigente cañero sostuvo que los miembros de esa firma "no sienten suya la actividad, pero se sirven de ella. El alcohol es lo que más le interesa a este grupo para venderlo como producto químico, y a precio muy elevado, a los cañeros", acusó.

Además, Tizeira aseveró que Atanor "hace retenciones arbitrarias del 35 por ciento a los productores y los beneficios que corresponden a ese sector por las exportaciones lo pagan a su antojo con fecha diferida".

El presidente de CUE dijo que los ingenios Concepción y Marapa "se dieron el lujo de exportar sabiendo que faltaría azúcar para abastecer el mercado interno. Ven su negocio y no al conjunto de la actividad", reforzó.

El agricultor señaló que "Miguel González (quien está al frente de las fábricas de Atanor en la provincia) no debería opinar tan ligeramente para acusar a los cañeros de que retienen el azúcar, ya que en ese grupo tienen los ingenios con reparaciones parciales por lo que dejan de ser eficientes y hacen pagar a los cañeros todas las pérdidas". Tizeira también apuntó que "los industriales son fracasados que tienen fábricas casi obsoletas y hacen peligrar por accidentes a sus trabajadores de fábrica". Por otro lado, el referente de CUE opinó que "debemos que tener una Mesa Azucarera Nacional que sea más seria que la actual, para aprovechar mejor las grandes posibilidades que genera el buen precio internacional del azúcar y del biocombustible generado a partir del etanol de caña".

Finalmente, consideró que "hace falta que la actividad azucarera vuelva a ser un negocio en el que todos ganen y haya un futuro económico productivo firme y fuerte, en lugar de seguir con la timba de unos cuantos aprovechadores, especuladores y oportunistas, sector en el que también está Atanor".

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