Vecinos resisten para evitar que talen árboles

Vecinos resisten para evitar que talen árboles
Nuevamente los vecinos de Vicente López intentan detener las máquinas en el Vial Costero, esta vez para evitar la destrucción de árboles.
Lo llaman “el bosquecito”, un grupo de 120 árboles plantados hace una década por alumnos de distintas escuelas del distrito. Con las máquinas acechando, y temiendo que esos árboles corran la misma suerte que otros tantos derribados para la construcción del polémico Vial Costero, los vecinos se organizaron una vez más para evitar la destrucción del medio ambiente.

Acompañados por concejales y dirigentes locales en la zona de la calle Arenales y el Río, los manifestantes recordaron que una ordenanza, que data de la época en la que el intendente Enrique García ser abrazaba a los árboles cuando se ampliaba la Panamericana, impide justamente la tala.

“A pesar de la denuncia realizada en la Fiscalía General de San Isidro en contra de la tala ilegal de los árboles, la empresa Cartellone (adjudicataria de la obra) amenaza con destruir el bosque de Arenales, ubicado en el Paseo de la costa entre Arenales y San Martín” alertan.

García esta "violando" la ordenanza contra la tala de árboles que "el mismo aprobó durante la construcción de la Panamericana" agregaron.

En estos momentos el grupo de vecinos esperan la presencia de un escribano para que constate la situación, y ante la presencia de efectivos policiales recordando la represión que sufrieron cuando intentaron detener el avance de las máquinas.

Las máquinas y topadoras que trabajan en la construcción del asfalto del Vial Costero "están violando la ordenanza 71/94 que impide la tala de árboles", subrayó el concejal Walter Rojas del Bloque SÍ y presidente de la Comisión Ecológica.

"Lo que queremos es resguardar los árboles. La ordenanza 71/94 impide la tala de árboles, y días atrás ya derribaron un par de árboles y están violando la ordenanza", dijo el concejal.

Cabe recordar que dicha norma que se estaría violando deliberadamente con la anuencia de la comuna es la misma que fue aprobada durante la ampliación de la Avenida Panamericana, hace más de 20 años, para que no se talaran los árboles que allí había. Por entones, el mismo Enrique García se había atado a un árbol para impedir la deforestación.

"García está quebrando esa misma norma que el mismo aprobó para no tirar los árboles. Él mismo la esta violando", agregó Walter Rojas. "No es una ordenanza nueva y por lo tanto se conoce. La hicieron cuando ensancharon la Panamericana y no querían que se talen los árboles que estaban al costado de la Panamericana. En ese momento el Japonés García se había atado a los árboles para evitar que los voltearan. Ahora, esa ordenanza tiene tanta vigencia en ese momento como ahora, porque no se derogó jamás. El japonés García la utilizó esa ordenanza en ese momento para que no talen los árboles y ahora el mismo la esta violando".

Dentro de las iniciativas de este grupo de vecinos para impedir el avance del Vial Costero, este fin de semana realizaron una clase abierta de Tai Chi Chuan, también para impedir el avance de la obra que cuestionan por la falta de estudios de impacto ambiental integrales, además de no servir específicamente para el desagote del tránsito de Libertador como se publicita, ya que no está contemplada su conexión con ninguno de los límites: San Isidro (que manifestó su abierta oposición) y la Capital Federal, jurisdicción en la cual no aparecen registros para un eventual ingreso vehicular, y que en ambos casos de realizarse agravaría los trastornos vehiculares formando un “efecto embudo”..

La arteria denominada “Vial Costero” según suponen los vecinos no llegaría a realizarse en sus dos etapas porque entre otros inconvenientes figura la negativa de los vecinos del barrio “El Ceibo” por donde pasaría la traza a abandonar esas tierras, sumado a los predios de clubes o el propio Campo de Deportes Nº 3, por el cual la justicia impidió que sea destuido.

Por estas situaciones marcan que se trata de un proyecto “a medida” de las inversiones privadas autorizadas mediante sendas excepciones, con el agravante que se utilizan millonarios fondos del Gobierno Nacional.

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