“El agua que consumimos es muy salada, no se puede tomar y se nota mucho en la comida”, dijo Noemí Cazorla Tejedor, vecina de avenida 10 y calle 67, quien coincide con un grupo de habitantes del Barrio Luz y Fuerza acerca de esta situación que se plantea en pleno desarrollo de la temporada de verano y que, además, se sucede desde hace varios años en ese sector de la ciudad.
“Cuando tomamos mate también se puede advertir que a la segunda cebadura la yerba se lavó y esto es producto de la presencia de un mayor nivel de sal”, agregó Cazorla Tejedor ante la consulta de Ecos Diarios en la propia puerta de su vivienda.
Por su parte, Mario Novara, uno de los vecinos del Barrio Luz y Fuerza señaló que la habilitación de dicho pozo en avenida 10 y calle 67 se debe a la mayor demanda de agua por el incremento de gente en la ciudad.
Al respecto expresó que “todos los veranos pasa lo mismo, las napas están tan deprimidas que la perforación es cada vez más profunda y está muy por sobre el nivel del mar”, y al mismo tiempo aclaró que “el agua que se consume está dentro de los valores de potabilidad”.
Un muestreo
“Estamos acostumbrados a tomar el agua salada porque esto no es de ahora sino que viene sucediendo desde hace cuatro o cinco años”, indicó Betty, quien habita un inmueble sobre la avenida 10 entre 67 y 69. También recordó que antes de iniciarse la temporada de verano “un vecino de la zona llevó a la Dirección de Bromatología una muestra de agua y dio como resultado que tenía un alto grado de sal”, aunque no deja de ser apta para el consumo.
Novara recalcó que a pesar del gusto más salino, “el agua sigue siendo potable” y puso de relieve que “cuando uno deja una botella en la heladera agua para refresco se pone más salada aún”, lo que demuestra la situación que atraviesa un importante número de habitantes del Barrio Luz y Fuerza, donde se emplazan unas 160 viviendas.
Para Noemí Cazorla Tejedor, quien vive frente al pozo de agua de avenida 10 y calle 67, el líquido que sale de las cañerías de las propiedades “no se puede tomar y esto pasa durante todo el año, no solamente en el verano. Nosotros lo notamos en las comidas y hasta cuando consumimos el mate, a la segunda cebadura la yerba se estropea”.
Gran demanda
Ante la presencia de gran cantidad de turistas en la zona de la Villa balnearia y aledaños durante la temporada estival que demandan –lógicamente- mayor consumo de agua, se pusieron en marcha nuevos pozos de extracción del citado líquido elemento para abastecer las necesidades.
Una prueba de esto la dieron ayer los vecinos del Barrio Luz y Fuerza y adyacencias, quienes reconocieron que el pozo de avenida 10 y calle 67 está en funciones desde antes del verano y en esta época se nota aún más el gusto salado en el agua al ser consumida. ///
La función del sistema
La situación de mayor nivel de sal en el agua se da debido a que cada vez se bajan más las bombas extractoras en relación al nivel del mar y al haber más pendiente va penetrando el agua de mar en las napas.
Años anteriores esto no se daba porque al tener precipitaciones más abundantes la napa se retroalimentaba y esto compensaba el nivel, lo que hacía retroceder el agua salada proveniente del mar.
De acuerdo con lo expresado por los vecinos del Barrio Luz y Fuerza, la bomba que extrae agua del pozo ubicado en la esquina de avenida 10 y calle 67 inyecta el líquido elemento directamente en la cañería de la red que pasa por el sector y luego va al consumo domiciliario.
Directo a la red
Algunos especialistas en el tema reconocieron que si el sistema funcionase de manera más ordenada, toda el agua que se obtiene con la labor de las bombas extractoras debería pasar por el tanque de Obras Sanitarias –ubicado en avenida 59 entre 82 y 84-, y todos los pobladores tendrían la misma composición de tan valioso líquido elemento.
Desde hace muchos años, directamente las bombas de agua inyectan el citado elemento a la red y no hay compensación de presión. Por lo tanto cada vecino, en la actualidad, consume en su casa el agua que el pozo más cercano provee a la cañería de la zona, sin que pase por una planta potabilizadora que trate el agua. ///
Pidieron un semáforo
Más allá del reclamo por el gusto salino que tiene el agua para consumo diario en los domicilios, los vecinos del sector de avenida 10 y calle 67 solicitaron la instalación de un semáforo en esa peligrosa esquina.
“Hay accidentes de tránsito en este lugar casi todos los días, es un desastre este cruce y precisaríamos en forma urgente la colocación de un semáforo para ordenar la circulación vehicular”, indicó el vecino de la zona Mario Alberto Carbajo.
La inquietud fue planteada ayer durante una recorrida de Ecos Diarios por el sector, donde un cronista tomó contacto con varios habitantes del Barrio Luz y Fuerza y aledaños.
“Sería bueno que la Municipalidad tenga en cuenta esta iniciativa que exponemos porque el tránsito es incesante en estos momentos del verano y hay muchos accidentes”, añadió Carbajo, quien recordó que días atrás un vehículo luego de chocar contra otro terminó su trayectoria en la vereda, lo que podría haber provocado una tragedia si en ese instante se desplazaba algún peatón por el lugar.
Los vecinos de la zona no descartaron confeccionar una nota escrita y llevarla a la Dirección de Seguridad Pública para que analice la posibilidad de instalar un semáforo en esa congestionada esquina de la ciudad.
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