Vecinos de Playa Grande y Stella Maris piden modificar el Código de Ordenamiento Territorial

Vecinos de los barrios Stella Maris y Playa Grande reclaman que el gobierno de Pulti realice cambios en el Código de Ordenamiento Territorial con el objetivo de que en esos sectores de Mar del Plata no se permita la construcción de edificios de más de dos pisos. También subrayaron la necesidad de que se proteja el patrimonio arquitectónico de la Ciudad.
Los habitantes de los barrios Stella Maris y Playa Grande están en alerta desde hace más de dos años, cuando observaron que la construcción de edificios de entre seis y ocho pisos iba de la mano de la progresiva desaparición de los típicos chalets de estilo marplatense. Pero fue recién en octubre del año pasado que decidieron organizarse “en serio” con un único objetivo: no terminar rodeados de inmensas torres de departamentos. Ana Ferradas, una de las principales impulsoras de la movida, admitió que la tarea no es fácil. “La gente participa poco y hay otros que están interesados pero viven en Buenos Aires y sólo vienen algunos meses al año”, contó. Sin embargo, en los últimos días logró reunir que casi un centenar de personas firmaran un petitorio en el que se solicita la modificación del Código de Ordenamiento Territorial a fin de preservar el patrimonio arquitectónico de la ciudad. La nota fue dirigida al intendente Pulti y al Concejo Deliberante. “Lo que pedimos es que se nos de una reunión para explicarles que no vamos a dejar que avancen con los edificios”, definió en diálogo con 0223.com.ar Puntualmente, lo que piden los vecinos es que esa zona sea contemplada como distrito R7, es decir, destinado a uso residencial de baja densidad poblacional. “De esta manera se permite una altura total de siete metros -dos pisos y dos viviendas familiares- y, en caso de que se otorgue una 30% más, se podría construir hasta tres pisos, pero no más”, explicó. De lo contrario, remarcó, “las casas quedan pegadas a mamotretos de cemento, los propietarios enseguida buscan deshacerse de ellas y el barrio se destruye”. Para Ferradas la solución a esta problemática depende de que “las autoridades utilicen el cerebro para trabajar por el vecino” y, junto a las empresas constructoras, “busquen alternativas en otros puntos de la ciudad”. “Entendemos que la industria de la construcción necesita trabajo pero tendrán que encontrar la forma de que ese sector tenga trabajo sin destruir los barrios”, enfatizó. En tanto, indicó que además reclamaron que “se preserven las casas construidas antes de 1950”. Por último, la vecina remarcó que también se oponen a la construcción de tres torres de departamentos en el Paseo Explanada, cuyo proyecto pertenece al prestigioso arquitecto Cesar Pelli. “La costa está desdibujada y nos parece una locura, un horror. Va a pasar lo mismo que ocurrió con Manantiales, con el cono de sombra y los vientos”, concluyó.

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