Un grupo de vecinos de la avenida San Martín-Roca presentarán el próximo lunes un reclamo formal al intendente municipal por los intensos ruidos molestos que provocan los vehículos, principalmente las motos, que circulan por esa arteria en horario nocturno. Hoy juntarán firmas en la plaza San Martín.
Los vecinos, además, estarán hoy desde las 8 a las 13 juntando firmas en la plaza San Martín para que su reclamo sea escuchado con urgencia por las autoridades municipales. El petitorio será entregado a las autoridades el próximo lunes a las 12.
Para comenzar a solucionar el tema, y como una medida importante, los vecinos solicitaron mayores controles de tránsito durante la madrugada. "Desde hace mucho tiempo y varias gestiones municipales, no se llevan a cabo concienzudos controles con motivo de los 'escapes libres' del parque automotor santarroseño, lo que ha favorecido una marcada 'contaminación acústica', en razón evidente por estar produciendo inocultables efectos fisiológicos y psicológicos nocivos para los vecinos", se quejaron en un comunicado. "No se puede vivir con altos niveles de ruidos constantes, y mucho menos en horarios de descanso nocturno como etapa previa a una jornada laboral", agregaron.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera actualmente a los 50 decibeles como el límite superior deseable para las motos. Especialistas, por su parte, mencionan entre 75 y 85 decibeles el nivel "más ruidoso". Y agregan que de 65 a 75 es "ruidoso" y "poco ruidoso" menor a 65.
En 1994, el Concejo Deliberante de Santa Rosa creó la Ordenanza 1528/94 sobre Niveles Sonoros, la cual establece límites en decibeles según la zona y el horario. Estos términos son: zona residencial de 6 a 22, 50 decibeles y 30-40 db. de 22 a 6; zona comercial: 60 db. (de 6 a 22) y 40-50 db. (de 22 a 6) y zona industrial, 65 db. (de 6 a 22) y de 50-55 db. (de 22 a 6).
Lo cierto es que la contaminación sonora debe ser fiscalizada por las autoridades municipales. Para ello, en este caso, es necesario controlar el ruido que provocan las motocicletas y que generan problemas a los propios vecinos de la ciudad. Los controles también tienen que incluir a autos, maquinarias y discotecas. El municipio está obligado a que los vecinos no deban soportar lo insoportable.
Especialistas señalan, en este sentido, que una de las principales fuentes de los elevados niveles sonoros medidos es la falta de escapes de los ciclomotores y motos. Plantean, a su vez, que la masiva semaforización también contribuye a esta situación, debido a las sucesivas aceleradas y frenadas de los vehículos.
"Picadas y bocinazos".
"Los vecinos santarroseños somos blanco cada noche de personajes que hacen concursos de 'picadas', 'bocinazos' y 'cortes de motos' especialmente a lo largo de la avenida San Martín-Roca; ruido que por su duración, intensidad, irregularidad, impacto o fluctuación, ha determinado que no sólo los ciudadanos que moramos allí no podemos descansar dignamente, sino que además nuestros adultos mayores e hijos, junto a vecinos de calles aledañas somos sistemáticamente vulnerados, lo que implica una flagrante violación a nuestros derechos constitucionalmente establecidos", señala la misiva.
Los vecinos, en la nota, mencionan también que los "motoqueros nocturnos" buscan hacer sonar las alarmas de los autos, por lo que "aceleran al máximo los escapes libres". Consideran, además, que esto es una conducta "desafiante y provocativa".
La carta cierra con una pregunta: "¿por qué no se toman medidas efectivas y reales contra el flagelo de los 'escapes libres', que molestan a toda la sociedad?".
Calles ruidosas.
La avenida San Martín y Avellaneda es considerada actualmente una de las arterias "más ruidosas" de la capital pampeana. Ese lugar lo ocupa junto a las intersecciones de Luro y Corrientes, Ameghino y Chile; Illia y Santiago Marzo; Pilcomayo y Raúl B. Díaz y Mitre y Uruguay. Luego, entre las esquinas "ruidosas" está la de Belgrano y Corrientes. Estos datos fueron aportados por un trabajo de la Universidad Nacional de La Pampa, que realizó un muestreo para saber cuáles son las esquinas más ruidosas de Santa Rosa.
El trabajo de la Universidad menciona, además, que las soluciones posibles a la "contaminación auditiva" es una mayor proporción de espacios verdes y el uso más asiduo del transporte público.
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