Todo comenzó entre dos y tres meses atrás, con la conexión del nuevo sistema de caños. En días de lluvia no sólo se inundan las calles, sino que el agua cloacal ingresa por los baños
El agua -aún estancada pese a que hace días no llueve- ingresa a la pieza de hierro que se encuentra en esas bocas de desagüe, pero no corre, sino que está quieta. Esto hace que el líquido no sólo permanezca varios días en esa esquina, sino que se esparza por las cuadras.
"Esto está intacto, no llueve hace rato pero no cambió nada porque tampoco hacen nada los que vienen. Nos preguntan si nosotros sabemos por qué está todo tapado, pero ¿cómo vamos a saber nosotros? Son ellos los que tienen que solucionar, pero una de las vecinas de la esquina se cansó de ir a la Municipalidad pero no solucionaron nada", dijo una de las mujeres del barrio a La Mañana.
Quien la acompañaba contó que varias veces fueron personas a ver la situación, pero "sólo hacen preguntitas y se van".
Mientras, las personas que viven en la manzana afectada sufren el ingreso de agua cloacal en sus casas desde "la rejilla del baño" lo que llena de olor desagradable los hogares y "representa un peligro de enfermedades".
"Es terrible, revienta, sale el mal olor y no se puede comer en la casa. Es un caos cuando comienza a llover. Esto comenzó cuando vinieron a colocar los caños nuevos, hace dos o tres meses, pero antes nunca tuvimos estos problemas. Queremos soluciones porque no podemos seguir así", concluyeron.
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