Alrededor de 700 personas se congregaron en torno al monolito emplazado en las manzanas delimitada por las calles Florisbelo Acosta, Mármol, López de Gomara y R. Gutiérrez, -más conocidas como “Canchitas de los Bomberos”- en donde quedará en exhibición un modelo 3D del anteproyecto presentado por los vecinos para el equipamiento del sector.
Se estructura en función de tres ejes rectores que simbolizan la unión de los barrios, contando conla Diagonal Constitución, DiagonalLa Perlay peatonal Parque Luro, confluyendo en el solar central, punto de encuentro de todos los barrios y la ciudad. Esto es un boceto que recoge las inquietudes de los vecinos pero que en la oportunidad que corresponda se pondrá en consideración de los profesionales del colegio de arquitectos para que mensure su factibilidad y proponga el concurso que enmarque legalmente esta iniciativa.
Luego de la presentación del mismo, el grupo de vecinos participó de actividades recreativas al aire libre, continuó con la plantación de árboles, el corte del césped y el disfrute de la repostería casera que fue preparada y donada por los mismos vecinos para la recaudación de fondos.
Consideramos al espacio público no solamente como un indicador de calidad urbana sino también como un instrumento privilegiado para hacer ciudad sobre la ciudad, para mantener y renovar los antiguos centros y producir nuevas centralidades, para suturar los tejidos urbanos y para dar un valor ciudadano a las infraestructuras.
La tentación de dejar el desarrollo urbano a la libre competencia y a los valores económicos inmediatos del mercado es muy peligroso, ya que el espacio público es especialmente rentable en términos sociales, culturales y civiles; pero también lo es, en un mediano plazo, en términos políticos, la gobernabilidad, y económicos, generando atracción y creación de nuevas actividades.
En contra de la idea que se quiere instalar para enfrentarnos, discriminándonos y estigmatizándonos, queremos dejar en claro una vez más que el espacio público que se defiende es aquel que tiende fundamentalmente a la mezcla social, el que de su uso permite un derecho ciudadano de primer orden, así el espacio público debe garantizar en términos de igualdad la apropiación por parte de diferentes colectivos sociales y culturales, de género y de edad.
El derecho al espacio público es en última instancia el derecho a ejercer como ciudadano que tienen todos los que viven y que quieren vivir en las ciudades. No queremos ser enredados en falsas dicotomías. No es una cosa u otra. Es la playa, la plaza, las viviendas y el trabajo, pero cada cosa en su lugar.
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