Según dijeron este viernes a 0223.com.ar, la decisión de trasladar la Casa del Niño del barrio Centenario a un edificio de avenida Constitución fue de la subsecretaria Alejandra Urdampilleta, debido a la inseguridad presente en el sector. Sin embargo, advirtieron que “más que inseguridad”, lo que hay en la zona “son actos de vandalismo, que se pueden controlar”. También reflejaron los perjuicios que generaría a más de 40 chicos acceder a la nueva locación.
Ante la novedad, contó, “nos pusimos en contacto con las autoriodades del establecimiento, de la Policía y de la Secretaría de Políticas para la Integración y allí nos enteramos que el motivo eran los constantes hechos de inseguridad que afectaban a las instalaciones y que el lugar no estaba en condiciones”.
Sin embargo, reflejó sólo que se tratarían de “hechos de vandalismo, lo cual es más fácil de controlar”. “No es un tema de inseguridad que un chico que, sin medir las consecuencias, tira una piedra y rompe un vidrio; eso se puede prevenir”, ejemplificó.
También subrayó que otra de las razones por las cuales buscan impedir la mudanza es que la institución “es una de las pocas cosas buenas que tiene el barrio, además de la biblioteca”. “No entendemos que la inseguridad o los hechos de vandalismo terminen ganando y que por ese motivo se tenga que trasladar la Casa del Niño o cualquier otro establecimiento educativo o de bien público”, razonó.
Y remarcó que también “hay muchas madres jóvenes que trabajan y para ellas sería un problema tener que trasladar a chicos tan chiquitos a otro lugar”.
Por otra parte, respecto del estado en que se encuentra el actual edificio, Vázquez dijo que “hace más de un año nos encontramos con que había pérdidas de aguas, filtraciones y demás cuestiones que hacían que el lugar no sea apto para que estén los niños”. “No obstante -aclaró- después tomamos conocimiento de que la municipalidad había invertido alrededor de $ 200 mil para obras, las cuales estuvieron a cargo de la empresa CONSCA”.
“Ya nos pusimos en contacto con el Arq. Filippi, que fue contratado por la Provincia para controlar los trabajos, para verificar que la obra estuviera bien hecha y ver si las filtraciones que hay ahora son nuevas o aparecieron en el mismo lugar que antes. Lamentablemente esta empresa ha tenido varios problemas con otras obras que hizo en el barrio, así que estaremos atentos para constatar que no haya ocurrido lo mismo en este caso”, afirmó por último.
Unión de Barrios Centralizados (UBC) es un grupo de ciudadanos que se reunió con la intención de “solucionar los problemas de distintos barrios de la ciudad”, para lo cual, entre otras actividades, organizan eventos deportivos y culturales en diferentes sectores de Mar del Plata. “Lo que se busca es ser un intermediario entre los organismos públicos y los vecinos que están cansados de reclamar y nunca ser escuchados”, especificó Vázquez, titular de UBC.

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