Cuentan que son personas que han levantado precarias construcciones y las ocupan en forma temporaria.La Policía solicitó un allanamiento. Temor entre los pobladores porque se han registrado hechos violentos.
Amenazas, piedrazos, intentos de robo y un claro delito de usurpación sufren mil familias que integran las 13 asociaciones vecinales de la zona de Granja Lomas de Chacras en el departamento de Luján.
Es que justo en la única calle de ingreso al lugar, un grupo de personas decidió usurpar un terreno privado, levantar estructuras de palo y generar disturbios para con quienes obligadamente pasan por allí para salir o llegar a sus viviendas. Según confiesan los vecinos esta situación se repite a pesar del accionar de la policía, desde hace casi cuatro meses.
La zona en cuestión -Panamericana a la altura del kilómetro 14, en la intersección con el Camino de la Unión-desde hace muchos años permanece en litigio, ya que algunos dicen pertenecer al departamento de Luján y otros a Las Heras.
Lo cierto es que los dueños de las tierras aseguran pertenecer al territorio lujanino, pero el problema actual no es la puja limítrofe, sino la inseguridad que genera un grupo de personas que usurpó un terreno en la calle de acceso a todos los barrios de la zona. Ayer, aparentemente no había nadie en las construcciones de los usurpadores, y aseguran que ocupan el lugar en forma esporádica.
"A principios de enero llegaron para instalarse en la zona unas 30 personas, quienes con el pasar de los días comenzaron a construir precarias estructuras de palo. Por lo que nos dicen desde la comisaría, se trata de gente con antecedentes violentos y cada tanto reciben con lluvias de piedras a los cientos de autos que pasan por allí.
Son mil familias las perjudicadas. Pero la cosa no queda allí. Se han producido también intentos de robo y hasta serias amenazas destinadas a vecinos que de buena manera han ido a pedir tranquilidad", confesó uno de los propietarios de las tierras implicadas.
La dueña del terreno usurpado se llama María Magdalena Pérez Guilhou, quien junto a sus familiares fueron los primeros pobladores de una zona y mediante pequeños y grandes logros la hicieron crecer hasta albergar a mil familias mendocinas.
"El problema social que se está suscitando en la zona a causa de estas personas es grave. Sin ningún escrúpulo han robado energía eléctrica y agua. Cuando esto se reclama de parte de los vecinos, las respuestas han sido amenazas de muerte, insultos piedrazos y hasta violencia física. Ya han sido radicadas varias denuncias individuales y colectivas a través de las uniones vecinales, pero la Justicia aún no resuelve el problema", agregó Hugo Moyano, el abogado que lleva la causa ante ante la Fiscalía número 14, Delegación Carrodilla.
Las autoridades de las uniones vecinales del lugar firmaron un petitorio que asegura que "como vecinos con un conocimiento vulgar de la justicia, entendemos que esto sólo pasa en otro mundo, ya que en nuestra Provincia la justicia penal no se acerca a la gente, al contrario la vemos cada vez se aleja más de la sociedad".
Y continúan: "Vemos que al día de hoy la justicia no ha hecho nada al respecto, nos da la impresión que estos usurpadores han seguido impunemente limpiando más terrenos, trayendo materiales y construyendo más viviendas precarias".
Los vecinos apuntan a la lentitud del proceso judicial, ya que según afirmaron: "La policía cada vez que actúa se lleva detenidos a los usurpadores, todos ellos están procesados por dicho delito, pero salen y vuelven periódicamente al lugar", coincidieron los denunciantes.
Finalmente, otro de los vecinos dejó la alarma latente. "¿Vamos a esperar a que se produzca una muerte en el lugar para luego actuar?".

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