Vecinos se movilizan ante la ola de robos

Un grupo de alrededor de veinte vecinos se reunieron ayer por la tarde en la esquina de Selva y Provincialista, con el objetivo de pedir mayor seguridad en el barrio Santa María de la Pampa. No es la primera vez que estas personas se "autoconvocan" con el objetivo de exigir mayor control policial y compromiso por parte de los funcionarios de turno.
Un grupo de este medio se dirigió al lugar de la convocatoria y se entrevistó con los manifestantes. Allí el grupo de personas expresó su preocupación por la situación que vive el barrio, en relación a una serie de episodios delictivos que suceden en la actualidad.

Un miembro de la comisión vecinal dijo que meses atrás los vecinos solicitaron a las autoridades gubernamentales la instalación de un puesto policial en ese lugar ya que "estamos cansados que nos roben todos los días". Dijo que los vecinos se comunicaron con los efectivos de la Seccional Segunda (con jurisdicción en ese barrio) para que profundicen la seguridad, pero sus reclamos fueron desoídos.

"Las autoridades policiales vez de hacerse cargo del problema y proponer una solución para todos, los mandaron de vuelta para que hablen con nosotros en la comisión", afirmó. Y amplió: "Quieren que los problemas que deben arreglar ellos los solucionemos nosotros".

Aislado.

De acuerdo con el vocero, el Santa María de La Pampa está "muy aislado del resto de la ciudad, y los policías que circulan con sus patrulleros por la avenida en vez de cuidar la zona miran para otro lado, como si nada estuviera pasando".

El principal motivo de la manifestación radicó en la existencia, según el miembro de la comisión vecinal, de una gran cantidad de robos perpetrados en las viviendas emplazadas en el barrio. Para los autoconvocados algunos hechos delictivos son mayores y otros menores, pero de todas formas alteran la tranquilidad y la seguridad de las personas.

"Como no es un problema nuevo, elevamos una nota al ministro de Seguridad de la provincia (César "Gogo" Rodríguez) para que trate de hacer algo, pero hasta ahora no hemos tenido ningún tipo de respuesta", disparó. Y completó: "Esta no es la primera vez que nos reunimos para pedir seguridad en el barrio y, por eso, pensamos quedarnos acá y volver a realizar una nota para elevarla posteriormente a los funcionarios que tengan que actuar".

La comisaría.

Ultimamente, la Seccional Segunda ha sido blanco de críticas por parte de vecinos que residen dentro de esa enorme jurisdicción (desde las vías del ferrocarril hacia el norte). A este medio han llegado quejas de malas atenciones, poca vigilancia e incluso amenazas por parte de algunos uniformados.

"El problema radica, en parte, en que es una jurisdicción muy grande, y que en la comisaría hay policías que vienen acostumbrados a una forma de trabajo muy diferente a la del resto de las dependencias ", dijo a este medio una altísima fuente policial. "Desde que el comisario Sergio Figueroa fue trasladado a Catriló -aparentemente por un conflicto interno con la Jefatura de la Policía- los jefes que lo siguieron no pudieron adecuarse y chocaron con sus propios colegas. El subcomisario Daniel Müller tuvo un breve tiempo como jefe, pero fue literalmente expulsado por el resto del personal que ya estaba allí, que viene trabajando desde hace muchos años. Creo que la solución sería renovar todo el personal subalterno, porque por el momento las cosas no han cambiado y la verdad es que van de mal en peor", disparó la autoridad consultada.

Otra movilización.

En febrero de este año, vecinos del Plan 3.000 realizaron varias manifestaciones por la cantidad de delitos que ocurrían (y todavía ocurren) en ese barrio, que es uno de los más afectados de la ciudad. En mas de una oportunidad quemaron neumáticos y se comunicaron con los medios de prensa para explicar la terrible situación en la que viven. Cabe recordar que en enero de 2010, un vecino de ese barrio (Rolando Payela) baleó en la cabeza a un chico de 14 años que le estaba robando el estéreo.

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