Vecinos se manifestaron frente a la Seccional Séptima por represión

Tras los incidentes de la tarde del lunes en la extensión del Máximo Abásolo, ayer un grupo de vecinos reclamó frente a la dependencia. Alegaron represión de los uniformados contra personas ajenas al disturbio provocado por un grupo de jóvenes. Una mujer denunció que salió a comprar cigarrillos y que perdió un ojo al ser impactada por una bala de goma. Mientras, un hombre sostuvo que sufrió una dura golpiza en el interior de su casa por parte de uniformados.

Los vecinos de la extensión del Abásolo se manifestaron frente a la comisaría.

Tal como informó en su edición de ayer Diario Patagónico, el enfrentamiento entre la policía y un grupo de jóvenes en la extensión del barrio Máximo Abásolo, el lunes por la tarde, no sólo concluyó con efectivos heridos y un patrullero con dos impactos de 9 milímetros.

Según denunció Enrique Cifuentes, su esposa Mercedes Carter perdió el ojo derecho producto de una bala de goma. El episodio ocurrió alrededor de las 19:30 en las inmediaciones de las calles Gastre y Las Plumas, donde “subió la policía arriba (extensión del Máximo Abásolo) no sé qué andaban haciendo. Empezaron a los tiros alrededor de todo el barrio”, explicó el marido de la mujer lesionada.

En medio de las corridas de los uniformados y los jóvenes del barrio, “mi señora en ese momento había salido a comprar cigarrillos y recibió un impacto de bala de goma en el ojo derecho. Ahora lo perdió”, precisó el hombre, padre de cuatro hijos.

Según el mismo relato, la mujer fue trasladada por un vecino hacia la guardia del Hospital Regional y los médicos le dijeron que había sido una lesión por el golpe de una piedra y la mandaron a su casa, indicó.

Ayer la víctima visitó a un oculista particular y le aseguraron “que ya había perdido la vista y que había sido por un impacto de bala y fue a cargo de la Seccional Séptima”, acusó Cifuentes.

El hombre que encabezó la manifestación de ayer frente a las puertas de la comisaría ubicada sobre Huergo 4.561, indicó que los policías “todos encapuchados andaban ellos, pero vimos a los patrulleros y una camioneta que andaban desparramando tiros para todos lados en el barrio”.

El marido de la lesionada agregó que su esposa trabaja con la murga La Amorosa, donde “nosotros andamos tratando de hacer un bien para los chicos y sacarlos de la calle, y al final mirá cómo viene a pagar esta gente de la policía”, sentenció. La cirugía oftalmológica a la que se debe someter Mercedes tiene un costo de 16 mil pesos y “acá no sabemos qué respuesta nos van a dar”, reclamó su marido.

LA FISCALIA NO

LOS ATENDIO

La manifestación de ayer estuvo integrada por unos 30 vecinos que al ritmo de los bombos coreaban “ico, ico, ico, afuera los milicos” y otros cánticos.

Además, cortaron un tramo de la calle Huergo y esperaban la presencia de autoridades municipales. “El señor intendente (Néstor Di Pierro) y (el viceintendente Carlos) Linares no nos quieren atender”, cuestionó Cifuentes.

A la vez, recordó: “fuimos a la Fiscalía a la mañana y nos cerraron la puerta. Nos dijeron que no porque ya era caso cerrado y no nos quisieron tomar la denuncia”.

Como evidencia de la represión, Cifuentes mostró varios cartuchos de Ithaca que utiliza la policía y vainas servidas de calibre 9 milímetros.

Anoche, el jefe de la dependencia comisario inspector, Fernando Terraza, recibió a las dos personas heridas y labraba un acta de lo sucedido.

Es que además de Mercedes Carter, un hombre denunció que en medio de los disturbios sufrió una dura golpiza en el interior de su casa por parte de uniformados.

Los vecinos tienen previsto manifestarse nuevamente hoy o presentarse en la sede del Ministerio Público Fiscal y “que nos atienda el señor intendente. Que me den una solución buena, esto no va a quedar así”, reclamó Cifuentes.

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