El proyecto del Ejecutivo municipal para destinar parte de la plaza del barrio San Ceferino al futuro edificio de la Comisaría 28 parecía tener los votos asegurados, pero ayer los vecinos que defienden el espacio verde llevaron su reclamo al Deliberante y varios ediles estarían decididos a cambiar de posición.
Aclararon que no tienen nada en contra de la comisaría y propusieron que continúe en la ex sede del Splif, donde funciona desde junio en forma provisoria.
El planteo vecinal tiene el apoyo de más de 2.000 firmas y también fue llevado a la Justicia mediante un recurso de amparo.
El predio de la plaza alberga también a la escuela municipal de arte La Llave y en el espacio libre existen juegos y un anfiteatro. El municipio quería reservar para la comisaría unos 5.000 m2, con lo cual tomaba el 70% del espacio verde. Luego redujo la pretensión a 1.800 metros cuadrados, pero aun así los vecinos se oponen.
Roitberg dijo que la vecindad de la unidad policial con el espacio recreativo "es incompatible", ya que este último alberga a diario numerosos chicos que juegan y familias que disfrutan del aire libre. Además es centro de reunión de la murgas del barrio y de agrupaciones mapuches.
Recordó que la plaza de San Ceferino es la única del Alto parquizada y con sistema de riego, que fue instalado con el esfuerzo de los vecinos.
Cuestionó también el respaldo al proyecto del Ejecutivo que suscribieron numerosas juntas vecinales de otros puntos de la ciudad. Consideró que "desde Llao Llao o Melipal no pueden opinar sobre el sacrificio de una plaza fuera de su jurisdicción".
Los ediles escucharon el reclamo y prometieron profundizar el análisis. "La concejal Silvana Camelli (PJ) ya comprometió su apoyo al proyecto de la comisaría, nos dijo que está subida a un tren y no se puede bajar -contó Roitberg-. Es difícil entender de qué habla, porque el único tren al que debería subirse es el del bien común".
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