Vecinos de José Hernández piden el ingreso al barrio de la línea 572

En la sociedad de fomento dicen que los colectivos no entran por el mal estado de las calles. "Tenemos que caminar once cuadras para tomar el primer micro", se quejan los vecinos.
Un grupo de vecinos de José Hernández salió a reclamar ayer que la línea de colectivos 572 no ingresa al barrio por el mal estado de las calles. "Tenemos que caminar once cuadras para tomar el primer micro", se quejó la presidenta de la sociedad de fomento, Clotilde Pirusanto.

El tema fue tratado el viernes durante una reunión convocada por la Agrupación Construcción Colectiva por la Justicia Social, que encabeza la ex concejal Viviana Roca. En el encuentro, llevado a cabo en la asociación, Pirusanto detalló la gestiones realizadas al respecto ante el Concejo Deliberante, representantes de la empresa de transporte General Pueyrredon y funcionarios de la Secretaría de Gobierno y Transporte de la Municipalidad.

"El cuerpo deliberativo ya aprobó por unanimidad el ingreso del colectivo al barrio y solicitó al Ejecutivo la modificación del recorrido de la línea 572. Ahora es el gobierno de Gustavo Pulti el encargado de dar cumplimiento al reclamo", explicó Roca.

Para la ex concejal del Frente Nacional y Popular, la Municipalidad debe "solucionar un tema tan preocupante como el acceso cotidiano de más de 200 familias, que presuponen más de 800 personas, a un servicio esencial como es el transporte público de pasajeros. Para los estudiantes, ancianos y trabajadores se trata de casi el único medio al que pueden acceder, y sólo se requiere la decisión política de los funcionarios municipales para modificar los recorridos, tal como lo establecen los pliegos licitatorios".

En ese sentido, agregó: "Para ello sólo deben mejorarse las quince cuadras que albergarían el nuevo recorrido y así dar a los vecinos una solución que esperan hace quince años".

Durante el encuentro, los habitantes del barrio escucharon atentamente las gestiones realizadas, pero de todas maneras manifestaron su intranquilidad por las dificultades que a diario deben sortear, ante la carencia de un servicio esencial en momentos de tanta rigurosidad climática.

El barrio está situado en la periferia de Mar del Plata. Sobre Magallanes y unas doce cuadras más allá de la calle 180 se alzan ocho manzanas. Allí se construyó el primero y único plan de viviendas municipal, el Procasa I y II, hace unos 20 años. Los terrenos, donados por Domingo Errecaborde, "nunca fueron subdivididos y por tal razón nunca llegaron a la zona los servicios de agua corriente, cloacas y gas", dijeron los vecinos. Entre las necesidades más urgentes del barrio se encuentra el ingreso del colectivo. "La subdivisión tiene 20 años de atraso, es una decisión política. Que entre el micro es hacer cumplir las reglas", afirmaron desde la agrupación Construcción Colectiva.

En la reunión, además, los vecinos compartieron la proyección del video, creado y editado por Maximiliano Gutiérrez, sobre la jornada solidaria que se realizó en 232 y Magallanes a principios de mayo. En aquella oportunidad se pintaron algunas fachadas que dieron luz y color a las viviendas, pero también fue la manera de hacer visible el histórico reclamo vecinal.

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