La rampa que unirá la ciclovía entre estación Benegas y el barrio Bancario se inaugurará en diciembre. Habitantes de la zona se mostraron conformes con las tareas de la Municipalidad y el empuje que le darán los trabajos al lugar. Los detalles de una obra original
Eusebio vive sobre la calle Francisco Civit y dijo estar de acuerdo con las remodelaciones, porque siempre sale a caminar y, además, se mostró muy conforme con la construcción de la rampa, ya que va a poder ir de un lado a otro sin problemas ni peligro por el intenso tránsito del lugar. Otra vecina, María, confesó estar muy contenta con las obras, ya que ella sale siempre a caminar y destacó que los paseos están bien iluminados y cuidados. Jorge, otro vecino del barrio, comentó que sale a caminar todos los días y que le parece fantástico que se haga una rampa para cruzar la rotonda. “Salimos a la mañana con los chicos y ahora vamos a poder llegar hasta el parque, hay mucha gente que lo disfruta”, remarcó Jorge.
DE QUÉ SE TRATA. El proyecto es hacer una bicisenda para peatones y ciclistas. Tiene un fin recreativo y de salud, ya que, desde hace un tiempo, la Estación Benegas se ha transformado en un centro aeróbico y deportivo. La rampa será el enlace entre ese lugar y el parque San Vicente, aunque continuará al norte hasta donde comienza en Bancario. “El puente es para las personas que circulan caminando o en bicicleta en dirección norte sur y quieran cruzar la rotonda, porque es muy difícil para un peatón atravesar ese cruce”, explicó el jefe de obra. Antes de iniciar la construcción, la Municipalidad y la empresa ejecutora planificaron la construcción de la pasarela con la empresa encargada del ferrocarril, porque la idea es que cuando ya esté en funcionamiento el ramal Gutiérrez-Estación Belgrano, se inicie el ramal Godoy Cruz. “En el circuito aeróbico se han tomado todos los recaudos para no afectar el futuro Metrotranvía, que está proyectado en el lugar”, comentó Nasif.
“La vías están tapadas sólo con una capa de tierra y se respetaron todos los retiros y distancias que nos pidieron para que en el futuro pase el tren”, agregó. Con respecto a la iluminación, la Municipalidad realizó un proyecto anterior, y el cableado subterráneo ya está instalado. “Aparte de la iluminación del camino, se van a colocar reflectores en la parte superior de la pasarela”, manifestó el arquitecto Nasif. El puente se extiende paralelamente a las vías del tren y tendrá una extensión de 300 metros en total. En la parte más alta alcanzará los 4,50 metros y tendrá 2,80 metros de ancho.
La rampa no es una obra arquitectónica convencional, ya que no se sostiene sobre sobrias columnas, sino que, por el contrario, se apoya sobre tres tipos de construcciones bien definidas. Un tramo es una rampa compacta revestida de piedra laja que se trajo exclusivamente de San Rafael, que está al principio y al final del puente; otro tramo se resuelve con cintas de hormigón en forma de zigzag y en la parte central la rampa descansa sobre una selva de columnas inclinadas. En las partes aéreas, la pasarela será de metal y contará con barandas y reflectores. “Es una obra plástica muy particular. Se utilizaron recursos más estéticos que los comunes”, resaltó Nasif.
Algunas quejas
La casa de la familia Montesinos está frente a la rampa, específicamente a un tramo compacto, en el que el puente es casi una pared. “Es una barbaridad, antes de iniciar la obra se tendría que haber consultado con la gente. Lo más complicado es el tema del paredón que no nos deja cruzar a la calle San Martín. Nos vamos a tener que desviar más de 300 metros para ir a hacer las compras”, resaltó uno de los miembros de la familia. “Yo, hace 32 años que vivo aquí y pienso que la ciclovía se podría haber hecho de otra forma, sin invertir tanto dinero, porque hay asuntos más importantes, como la inseguridad y la niñez.Además, no estoy de acuerdo, porque este puente sale mucho dinero y después puede quedar en desuso”, añadió. Otro vecino, Jorge, señaló que lo único malo del circuito es que la gente sale a pasear los perros peligrosos sin bozal y no hay nadie de la Municipalidad que vigile que se cumplan las ordenanzas. “A mi nieto de cinco años este año lo mordió un perro y no pudimos hacer nada, este tema hay que solucionarlo”, comentó.
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