En el barrio El Oeste se originó un reclamo que los vecinos trasmitieron a las autoridades y organismos de control. Los habitantes de esa barriada alertan sobre posibles conflictos que puedan cobrar víctimas inocentes.
Un vocero de los autoconvocados, reveló que una nota del mismo tenor fue entregada el jueves a la comisaría departamental, lo mismo que en la Unidad Regional III de Policía y a la intendenta, María Elena García. También lo hicieron ante el Juzgado Regional de Faltas, a la presidencia y cada uno de los bloques partidarios que integran el Concejo Deliberante.
Identificados como vecinos del Barrio El Oeste, con casi medio centenar de firmas que avalan el documento, señalaron que "queremos plantear una problemática y una vez más nos preocupa lo que pasa en este sector y que dificulta nuestra vida normal".
"Como es de su conocimiento, funcionan en este barrio y a muy poca distancia entre sí, locales de diversión (bares). A partir de su funcionamiento, sobrevienen los inconvenientes básicamente porque como vecinos observamos que no se cumplen las ordenanzas vigentes, respecto del horario de cierre y sobre todo el mecanismo de cierre. Es habitual que se cierren las puertas pero el público generalmente permanece en el interior hasta avanzadas horas de la mañana", reza el escrito.
Disturbios.
El crítico testimonio, continúa diciendo: "Cuando se retiran (el público) del lugar, en total estado de ebriedad, en muchos casos se producen casi sistemáticamente enfrentamientos, reyertas, personas que permanecen tiradas en la vía publica largo tiempo, a lo que al hay que sumar gritos e insultos de todo tipo en un horario en el que los vecinos -sobre todo mujeres mayores y en muchos casos niños- se desplazan ya sea a misa, a la capilla barrial o a realizar los mandados de sus padres".
Sostienen los vecinos que en ambos casos "se entorpece nuestra vida normal", ya que las condiciones de determinados parroquianos de los locales nocturnos les hace suponer un riesgo de quedar en el medio de una pelea, sin saber cómo pueden reaccionar esas personas, suponiéndolas en estado de embriaguez.
En otro párrafo, insisten que las autoridades y organismos de contralor "conocen que se han producirlo en este sector muertes violentas y otros hechos de persecuciones y agresiones en pleno día".
Desalojo.
En la parte final, los autoconvocados reclamaron que se extremen los controles para evitar la permanencia de menores en los citados locales. En particular, sostienen la necesidad de "hacer cumplir los horarios de cierre con el desalojo de los locales, como también incluir en dichos controles si la actividad que se desarrolla se corresponde exactamente con la autorización municipal".
Los firmantes sostienen que con lo expuesto a través del petitorio, al que impulsan con carácter de urgente resolución, "queremos no solamente salvaguardar nuestra seguridad y tranquilidad, sino también evitar nuevos hechos irreversibles que puedan inclusive tener como víctimas a personas adultas o niños que nada tienen que ver con la concurrencia a los locales citados".
Tras exigir el cumplimento de las normas municipales y o provinciales en la materia, como un deber de las autoridades, solicitan se adopten las medidas que correspondan, ya que deben asumir su responsabilidad ante eventuales hechos que puedan involucrar a quienes no frecuentan los locales aludidos, pero viven cerca de ellos. "Reclamamos ante nuestras autoridades el derecho a poder vivir y transitar en un marco de normalidad por nuestro barrio", termina diciendo la carta.
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