Los vecinos del ex frigorífico se engancharon a otro caño de agua

Los vecinos del ex frigorífico se engancharon a otro caño de agua
Estuvieron 6 días sin servicio y nadie atendió el reclamo. No saben si el ducto lleva agua potable.
Hola señor, ¿cómo anda?. ¿Viene por lo del agua?. Ahora tenemos. Volvió. Ya nos bañamos", dijo un chico a modo de saludo. Desde su inocencia inconmensurable le da otra dimensión al problema, sonríe mientras acaricia a uno de sus cuatro perros, que ladran desconfiados al cronista de El Diario.

Un pequeño charco de agua despeja las dudas. Las 28 familias que viven en las ruinas del ex Frigorífico Regional por fin volvieron a tener agua en sus mangueras. No existen las canillas, para ellos serían un objeto de lujo. Pero la solución a los 6 días que pasaron sin servicio no quedaron atrás gracias a la pericia de alguna cuadrilla de Servicios Básicos Municipal (SerBa). Nunca llegaron plomeros enviados por algún área estatal.

Tampoco los rescató el Ejército de Salvación: los maridos de aquellas mujeres con chicos que cortaron la calle Riobamba durante dos días en señal de protesta, llegaron antenoche de sus changas y hartos de esperar al igual que sus compañeras, tomaron picos, palas y desactivaron un caño ubicado a metros de una cancha aledaña al asentamiento.

Hicieron una conexión clandestina hasta el viejo frigorífico y, mangueras de por medio, todas las familias volvieron a tener agua. Pero los problemas no terminaron. No saben si esa agua es potable. Por las dudas casi todos hierven el agua antes de beberla. Pero ayer algunos chicos amanecieron con fiebre, vómitos y diarrea. "Nos cansamos de esperar ayuda, pero no vino nadie. Fuimos con nuestros maridos, abrimos un caño al lado de la canchita y nos conectamos. Tenemos agua, no sabemos si es potable, pero por lo menos bañamos los niños", dijo Fabiana Segovia, una mujer robusta rodeada de chicos de todas las edades.

Comentá la nota