Vecinos contra el "corsódromo"

Los vecinos de calle Maipú piden que la misma sea declarada “zona no apta” para los corsos ya que denunciaron molestias “de todo tipo” que afectan “gravemente nuestra calidad de vida –afirmaron-, perturbando el descanso de los ciudadanos que residimos en esta zona y comprometiendo la tranquilidad pública”.
Con estos términos, aproximadamente ochenta y seis personas se pronunciaron en notas giradas al intendente Mario Meoni y al Concejo Deliberante, inquietud que ingresó como petición particular en la última sesión del cuerpo realizada el jueves por la noche.

La preocupación fue girada a la comisión de Legislación –que preside el concejal Renato Figgini Bava- y podría ser tratada por la misma en unos diez días aproximadamente.

En el texto de la nota, se habla de “ruidos molestos excediendo la normal tolerancia y ocasionando contaminación ambiental, debido al excesivo volumen de las comparsas que transitan y los grupos musicales participantes hasta altas horas de la madrugada, sin tomar en cuenta que nos encontramos dentro del ejido urbano”.

Agregan que existen “obstrucciones en la vía pública, ya que se utilizan las veredas, canteros particulares, el paseo “Juan Carlos Vilches”, para colocar sobre los mismos vehículos de todo tipo desde automóviles a combis y un centenar de motos”.

Otro punto puesto de manifiesto por los vecinos es el “consumo de bebidas alcohólicas por parte de los concurrentes antes de ingresar y después de retirarse provocando todo tipo de desmanes (corridas, griteríos, peleas, rotura de luminarias de alumbrado público, golpes en ventanas y puertas, entre otras cosas), utilización de bombas de estruendo provocando daños materiales en nuestras viviendas y todo tipo de conductas reprobables en todas las calles afectadas por dicha actividad” –en relación a los corsos-.

También denunciaron que se arrojan residuos en la vía pública “quedando toda la calle en estado deplorable durante el fin de semana”.

La falta de seguridad figura en el petitorio dado que consideran que “no se puede transitar por las arterias si no es con la debida precaución”. “A las típicas corridas y tocar el timbre numerosas veces se sumaron la apertura de canillas durante toda la noche y todo tipo de vandalismos”, agregaron en la carta.

Aclaran que “no estamos en contra de que se realicen los corsos como actividad de esparcimiento, lo que solicitamos es que la Municipalidad busque un lugar acorde para los mismos, con ese destino específico, donde se puedan expresar sin ocasionar perjuicios a terceros”.

Lucero se defiende

Por su parte, Raúl Héctor “Pato” Lucero , organizador de los corsos en nuestra ciudad dijo que “primero deberíamos tratar de encontrar una solución al problema, charlando. Nunca fui notificado de nada. Estoy sorprendido por todo esto que está pasando”.

En declaraciones al programa “Realidad 2000”, que se emite por LT 20 Radio Junín, Lucero sostuvo que nunca tuvo contacto con los vecinos. “Durante el corso tuvimos un par de quejas. Nos acercamos a la Municipalidad, hablamos con el secretario de Gobierno Mauro Gorer, quien me expuso los reclamos sobre baños químicos y algunas cosas que a la gente le molestaba sobre lo que se podía suceder fuera del perímetro. Buscamos solucionar el tema, poniendo a disposición los baños del Club Newbery”.

“Estamos abiertos al diálogo para recibir las quejas de los vecinos. Tratamos de hacer las cosas bien. Yo soy de Junín y vivo aquí. Esta ciudad es fabulosa”, señaló.

“En los corsos de calle Maipú –agregó- trabaja mucha gente: proveedores, vigilancia que ocupo todo el mes las 24 horas, sonido, bandas y batucadas de Junín. Todo lo que ingresa al corso se lo devuelvo a la gente”.

“Nosotros no hemos tenido ningún problema y eso lo pueden consultar en la comisaría Segunda. Adentro no se vende alcohol. Estoy muy sorprendido por los planteos de los vecinos con quienes me gustaría tener una reunión”, reiteró Lucero quien bregó por “mantener la cultura del Carnaval”.

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