Los edificios 105 y 106 son los afectadoss y más de doce familias que residen en ellas temen por que ocurra un accidente. La situación es de antigua data, pero se agravó en las últimas semanas.
Las mismas se encuentran visiblemente deterioradas e inclinadas, lo que provocó el agrietamiento de los departamentos que las constituyen, afirmaron los vecinos en declaraciones a Canal 7.
Las familias viven desde hace 30 años en el lugar, y algunas se resisten a abandonar el sector porque no cuentan con otro espacio físico al cual trasladarse.
“La torre 106 es la más afectada, por lo que su inclinación repercute en la torre 105. Estamos muy afligidos por la situación, queremos que se acerquen arquitectos o alguien que nos diga si este problema tan grave tiene solución, explicaron los habitantes de dichas torres del Autonomía.
Los vecinos describieron las visibles consecuencias del mal estado de las torres y advierten que se podrían lamentar daños irreversibles.
“Las uniones de las paredes comenzaron a separarse y las escaleras están agrietadas, ya casi no las podemos utilizar para nada. No podemos ocuparla por el temor a que se derrumbe”, expresaron.
Grave problema
Además, las doce familias que habitan los edificios en cuestión aseguran que el problema se manifiesta en el barrio desde hace casi veinte años, aunque en el último tiempo se acentuó la problemática, despertando el miedo de todos los propietarios de los departamentos que se encuentran en estas torres.
“Pedimos soluciones. Esto es un problema que venimos viendo desde el año 1993 y ahora se agravó. Tenemos miedo de que esto termine derrumbándose y nosotros aquí adentro. La situación nos está desesperando a todos”, aseguraron.
Habitantes
Agregaron que en ambas edificaciones viven ancianos, personas enfermas y niños que viven en las torres afectadas. Los vecinos se mostraron inquietos además porque necesitan resguardar la integridad física de todos los habitantes.
“Aquí, en la zona viven niños, ancianos y personas enfermas, que si debieran salir apresurados del lugar no podrían hacerlo. Es angustiante lo que se vive a diario. No podemos dormir tranquilos. Estamos siempre esperando lo peor”.
La lluvia
Si bien es un problema que lleva 19 años, la integridad de las torres peligra aún más cuando las lluvias se hacen presentes. El clima afecta considerablemente al deterioro de las casas.
“Es así como, en la actualidad, con las intensas lluvias que afectan a la provincia desde hace tres días, los daños se agravaron y provocaron nuevas grietas tanto en las paredes como en las escaleras de los edificios y hay desprendimiento de materiales”, concluyeron.l
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