Vecinos de las 1008 piden ser reubicados

Aseguran que están expuestos al desmoronamiento de las bases de los edificios, las pérdidas de gas y el ingreso de agua a las instalaciones eléctricas.
Los habitantes del barrio 30 de Octubre aseguran que están expuestos al desmoronamiento de las bases de los edificios, las pérdidas de gas y el ingreso de agua a las instalaciones eléctricas.

Los vecinos del barrio 30 de octubre, del sector de edificios donde residen 1.140 familias, conocido como “1008 Viviendas”, piden su reubicación. Afirman que sus vidas corren peligro ante el desmoronamiento de las bases de los edificios, las pérdidas de gas y el ingreso de agua a las instalaciones eléctricas. “Es una bomba de tiempo, y no nos dan respuestas. Parece que esperan que explote un edificio y muera gente para hacer algo”, dijo el vecinalista, Luis Aguilar.

Transitar por el barrio es como caminar por las villas en Buenos Aires, comparan los vecinos. Los perros se trasladan por montones de una punta a la otra. Los contenedores rebalsan. El agua ocupa calles y veredas convirtiéndolas en ríos de barro.

Como si el descuido hubiera ganado todo los edificios despintados, casi sin vidrios. Cada departamento tiene rejas en su puerta, pero a la vez cada piso tiene otra reja. Los ingresos también son custodiados por grandes perros, aunque mansos.

En las escaleras el barro y el agua también exhiben las huellas de quienes pasan por ahí. “A nosotros nos discriminan. Dicen que acá no puede entrar nadie, pero esa es la excusa para no darnos soluciones. Acá vive gente trabajadora, gente bien. Nada más que nos dejan como patio trasero de la ciudad”, reclamó el vecinalista.

No es la primera vez que comparte su enojo ante la falta de respuestas por los serios problemas edilicios que presentan los 95 edificios, distribuidos en un rectángulo, que contiene a unas 8.500 personas. Recientemente recibieron la visita de personal de Instituto Provincial de la Vivienda, “pero nos dijeron que no pueden hacer nada”, relató.

OTRO LUGAR

La gente está cansada de vivir así. Aida Plaza, reside en el edificio 92 del sector 9, y pidió ser reubicada. “Los vecinos nos cansamos, queremos que nos reubiquen porque la base del edificio esta toda desmoronada”, sostuvo.

Hicieron un relevamiento que presentaron a las autoridades que dan cuenta del serio estado habitacional de 1.140 familias, que viven en condiciones de hacinamiento.

Camuzzi Gas del Sur les cortó el servicio a muchas familias por las pérdidas y algunas de ellas resolvieron recuperar el servicio con la conexión de mangueras conectadas en forma directa. “Hay gente que no puede pagar mil pesos para que le arreglen el gas”, se quejan.

Los vecinos afirman que en el sector hay “ojos de agua” o las pérdidas de las cañerías afectan las bases de los edificios. “El problema es que antes de construir estos edificios no hicieron un estudio para ver el tema del suelo, porque hay movimientos y por eso se quiebran las paredes, y las bases. Ese el caso del edificio 92”, señaló el vecinalista.

El edificio del sector 9 fue reconstruido en 1998 porque presentaba los mismos problemas que tiene hoy. Fue entregado a los ex combatientes de Malvinas, que en su mayoría se fue mudando.

REESTRUCTURACION

En estos momentos se desarrolla un plan de reparación de techos, a cargo de la empresa Rigel, pero los problemas no dejan de aparecer. Los techos quedan abiertos y por allí ingresa agua que inunda los departamentos y se desliza por las instalaciones eléctricas.

“Tenemos mucha gente enferma que hoy no tienen servicios básicos como el gas y estamos trabajando sobre la emergencia”, demandó Aguilar.

Para el vecinalista la situación de las 1008 se solucionaría si se inicia un plan de reubicación y luego se construye allí un nuevo plan de viviendas. “En esta ciudad hay tierra para todos, nada más que se tienen que poner a trabajar en serio”, cuestionó.

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