Un grupo de jóvenes balearon y apedrearon la vivienda de un soldado. Un vecino cuya morada también recibió disparos salió a ver qué ocurría, y ahora está internado con una bala en el páncreas.
Un comisario de la Seccional Segunda informó que todo comenzó cerca de las 18 del viernes. Un individuo conocido como el "Gringo" habría robado ropa y una rueda de una moto de una casa ubicada en Mario Sape entre Uspallata y Suipacha (barrio Ananía). El dueño, un soldado voluntario de 21 años, se enteró de quién fue el supuesto autor y fue a buscarlo. Lo encontró en el Pasaje sin Nombre y Posta de Yatasto, discutió y luego se trenzó a las piñas. La pelea no pasó a mayores, y los involucrados se retiraron.
Fiesta violenta.
En horas de la madrugada del día siguiente (ayer), el "Gringo" acudió a una fiesta de cumpleaños que se celebraba en una casa ubicada en Asunción del Paraguay y Suipacha, a escasos metros de la vivienda del soldado. "En el lugar había unas 30 o 40 personas consumiendo alcohol, y desde allí empezaron a cascotear y a tirotear con varias armas la casa del soldado, cerca de la una de la mañana", expresó el jefe policial consultado a LA ARENA.
Los balazos también impactaron en domicilios linderos, y el morador de uno de ellos, identificado como Alberto Correa (38), salió a ver qué ocurría. Siempre según la versión policial, a las 3 de la mañana el vecino recibió un disparo en el tórax, debajo de la tetilla izquierda, mientras estaba en la vereda de su propia casa. La mujer se habría comunicado con el 101 para solicitar una ambulancia, pero el vehículo nunca habría llegado al lugar. Por tal motivo, el propio Correa subió a su camioneta F-100 y fue manejando hasta el hospital Lucio Molas.
Atrapados y liberados.
El comisario informó que, antes de ese suceso, los vecinos llamaron al 101 para denunciar los disparos, pero que cuando supuestamente iban los patrulleros, los agresores se metían dentro de la vivienda. Pero tras enterarse de que hubo un herido, los uniformados fueron con refuerzos: llegaron efectivos del GEO y de otras comisarías de la ciudad, y realizaron "disparos intimidatorios" para dispersar a los alterados agresores, que habían salido a la calle para tirotearse con los agentes. Según el jefe policial consultado, no hubo heridos ni daños en los móviles, y se demoraron a unas 14 personas (entre ellas varios menores de edad) que fueron trasladadas a la comisaría.
Los peritos de la División Criminalística le realizaron a todos los demorados el dermo test, pero antes de tener los resultados, todos fueron liberados por la fiscal Cecilia Martiní.
Grave.
Por su parte, Correa fue operado y se encuentra en una sala común del Molas. El proyectil (calibre .22) le perforó el estómago y quedó alojado en el páncreas, por lo que su estado es grave.
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