El mandato de las autoridades vence este mes, pero las elecciones serían trasladadas para marzo. Ya suenan algunos nombres de dirigentes para suceder en la conducción a Teresa Díaz
El mandato de la actual conducción, liderada por Teresa Díaz, vence este mes y la presidenta espera poder concretar la asamblea de votación en marzo.
En los últimos años, el Círculo dejó de ser una figura decorativa del movimiento vecinal y logró imponerse como instrumento para la gestión de obras y la recepción de fondos oficiales.
La representatividad del organismo ha generado fuertes disputas en elecciones anteriores y los dirigentes comienzan a definir los posicionamientos de cada sector.
Teresa Díaz señaló que aún no definió si volverá a ser candidata, aunque adelantó que “preferiría la llegada de gente joven, que provoque un cambio generacional”.
Díaz reconoció que “en todos las elecciones ha habido oposición y seguramente esta no será la excepción”.
“Tiempo de cambio”
“Estoy poniendo los ojos en una renovación. Creo haber cumplido con muchos objetivos y quizás sea el tiempo de un cambio. No creo que siga otros 3 años más”, manifestó.
La presidenta de la vecinal Valacco sostuvo que el Círculo recuperó su impronta y las entidades barriales comenzaron a ejecutar obras a partir de la gestión del organismo central.
Por convenios con la Provincia, el Círculo impulsa proyectos de obras por 2 millones 300 mil pesos. Díaz resaltó que “el objetivo es que todos los barrios reciban algo”, aunque algunas vecinales se vieron más favorecidas.
Los emprendimientos incluyen la ampliación de los servicios de agua, gas y cloacas, con un menor costo para el vecino.
Además, el Círculo obtuvo la cesión de un terreno sobre calle Belgrano, lindero al actual edificio de la secretaría de Trabajo, donde funcionará la próxima sede. “Vamos a formar una comisión para que se haga cargo del lugar. Es necesario limpiarlo, iluminarlo y dejarlo en condiciones para una futura intervención”, precisó.
La disputa
Fernando Etcheverry, presidente de Altos Privados Norte, y Leopoldo Grangetto, de Roque Sáenz Peña, son dos referentes ligados a la actual conducción del Círculo Vecinal que podrían ser postulados para una eventual sucesión. En la búsqueda de “un cambio” también aparece la figura de José Cambría, titular de la vecinal San Antonio de Padua.
Otros nombres que podrían apelar al máximo cargo vecinal de la ciudad son José Luis Sabena, un histórico de la dirigencia barrial, y José Waicekawsky, presidente de Covera y la vecinal Fénix y ex mandamás del Círculo.
En el organismo tampoco descartan a Lucas Castillo, el “eterno” dirigente de Indio Felipe Rosas, quien este año fue revalidado en asamblea después de años de permanecer sin elecciones.
El Círculo Vecinal recibe un subsidio anual del Concejo Deliberante para el pago de sueldos de las secretarias de la entidad y cobra una cuota mensual a las vecinales.
El resto de los fondos surgen de acuerdos con la Provincia y el Municipio para la gestión de obras de ampliación de servicios.
Teresa Díaz afirmó que “se consolidó un esquema administrativo y de asesoramiento técnico y legal para todas las asociaciones”.
“Esto permitió regularizar la situación de varias vecinales donde les faltaba el balance o la normalización ante Personería Jurídica”, indicó.
A favor de los históricos
Al ser consultada sobre los pro y contras de la permanencia durante años de los dirigentes vecinales en el poder, Teresa Díaz defendió la tarea de los “históricos”.
“La participación de la gente depende de los barrios y de lo que haga cada vecinal. Con los años uno adquiere práctica y logra contactos. No es fácil asumir estos cargos. Por ejemplo, en Fénix, ningún vecino se imaginaría la vecinal sin Waicekawsky y para ellos, él prestigia el barrio”, opinó.
Díaz aseguró que “las vecinales hoy no hacen diferencias por actividades políticas, sociales o religiosas y los intereses partidarios quedan puertas para afuera”.
“No se puede decir dejo el cargo y chau. Cuando yo me vaya de Valacco tengo muy en claro a quien voy a dejar. No se puede tirar todo por la borda. El problema no es que estén siempre los mismos, sino cómo trabajan esos dirigentes”, aseveró.
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