El indicador surge de una evaluación sobre los insumos. Quieren una reunión con el intendente para acordar el aumento. En un mes comenzarán a desyuyar y ya hay preocupación por los terrenos baldíos
La presidenta del Círculo Vecinal, Teresa Díaz, confirmó que ya le adelantó al intendente Juan Jure y al ahora ex secretario de Gobierno Carlos Ordóñez, sobre la petición de las asociaciones.
“El cambio que se produjo en la Secretaría probablemente haya demorado la discusión, aunque esperamos ser convocados por el intendente para avanzar en el reclamo”, señaló Díaz.
El estudio que fijó el monto de incremento fue elaborado por vecinalistas y docentes universitarios y tuvo como eje principal el impacto del combustible y los repuestos de las maquinarias.
El objetivo de los dirigentes barriales es alcanzar un acuerdo durante este mes para evitar que se inicie el desmalezado en noviembre con precios desactualizados.
Discusión pendiente
La discusión también incluiría en una segunda etapa las prestaciones sanitarias que brindan algunas vecinales y los aportes para las guarderías.
En los jardines, este año la Subsecretaría de Relaciones Institucionales impulsó un programa de cooperativas en el que fueron incluidas docentes y auxiliares, quienes se encontraban precarizadas desde hace años.
Según afirmó la titular del Círculo Vecinal, el cambio en las condiciones produjo mejoras salariales y la incorporación de otros beneficios.
No todas las docentes aceptaron el cambio de esquema y aún esperan por un aumento en los recursos que perciben.
En algunos barrios se solicitan aportes solidarios de entre 20 y 30 pesos que son utilizados por las responsables de los jardines y guarderías para adquirir elementos pedagógicos e insumos. “El resto de los fondos que entrega el Municipio se derivan a pagar salarios, el gas, la luz y los artículos de limpieza”, señaló Díaz.
Terrenos baldíos
Una de las principales preocupaciones en la dirigencia vecinal es la situación en la que se encuentran los terrenos baldíos de propiedad privada, que aparecen abandonados en su mantenimiento por los dueños.
“Casi todas las vecinales ya están preparando estos lugares porque son un foco de infección permanente. Este es un tema muy complejo porque se arman microbasurales donde se tiran escombros”, precisó la presidenta del Círculo Vecinal.
Díaz resaltó que “en los obradores por nuevas construcciones se les pone a disposición un camión volcador para que tiren los desechos”.
“Si no los utilizan el trabajo es doble: se debe contratar personal y una pala cargadora para tirar toda la basura. Hay muchas personas que no asumen la responsabilidad por el cuidado de sus lotes”, aseveró.
Díaz manifestó que el Municipio inició un relevamiento para conocer la situación de los terrenos y registrar a sus propietarios, pero la problemática no decae.
El objetivo es que los titulares se hagan cargo de los costos del mantenimiento y la limpieza de las parcelas. Algunos dueños poseen hasta manzanas completas que se encuentran completamente abandonadas.
Los reclamos se suman a los que ya habían formalizado desde Bomberos Voluntarios, debido a que los terrenos baldíos son permanentes focos de incendios por negligencia de vecinos que buscan quemar la basura, y por la aparición de elementos combustibles.
Aunque se impusieron fuertes sanciones para quienes resultan responsabilizados por las acciones irregulares, el proceso administrativo es lento y se demoran las multas por actas labradas desde Bomberos.
Control de vecinos
El año pasado hubo numerosos reclamos de vecinos por falta de desmalezado en barrios de la ciudad, aunque no se produjeron sanciones o quitas en aportes a las vecinales.
Teresa Díaz manifestó que los inspectores municipales evalúan el trabajo de las asociaciones y los vecinos tienen vías de comunicación para plantear los reclamos. Sin embargo, sostuvo que “si surge alguna demora se busca corregirla antes de que se convierta en una sanción”.
“Habitualmente los vecinos llaman a la propia vecinal para que se corrija el inconveniente. Desde el Círculo hablamos con el presidente o los directivos de la asociación y se realizan las correcciones. El mayor interesado en que el barrio se encuentre en buen estado es el propio vecinalista y el mejor control posible es el que efectúa el propio vecino”, argumentó.
Según indicó, los principales inconvenientes en el servicio se producen por roturas en las maquinarias –“la mayoría de las vecinales cuenta con herramientas y rodados con muchos años de uso”-, problemas de salud del trabajador a cargo o falta de gasoil.
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