Agrupaciones indigenistas jaquean al intendente Marcos Medina con acusaciones de corrupción e ineficiencia en la gestión municipal. Un corte en la Ruta 9, a la altura de la localidad de San Roque, provocó demoras en el tránsito vehicular.
Medina se defendió negando tales incrementos en los salarios de los funcionarios y ante las fuertes presiones de las organizaciones anunció que estaba dispuesto a renunciar, si con su paso al costado “el Gobierno provincial resuelve sus problemas”. El conflicto se enmarca en una crisis política que tiene como centro al propio intendente, quien llegó al cargo en 2007 como candidato del Frente Primero Jujuy, pero en poco tiempo saltó la cerca y volvió al oficialismo. Aunque controla el Concejo Deliberante, Medina no fue capaz de aplacar las fuertes tensiones desatadas por la irrupción de combativas organizaciones sociales en la vida política de la ciudad quebradeña. De la mano del reclamo social, el discurso político vino adquiriendo niveles de violencia inusitados, al punto de escucharse por las radios locales amenazas de “estaqueo” a concejales que no satisfacían las demandas de las agrupaciones indigenistas. Los permanentes pedidos de renuncias a los miembros del Concejo Deliberante, ahora se extendieron al jefe comunal y todo su gabinete.
La gota que colmó el vaso parece ser el bloqueo de ayer en la Ruta 9, que provocó filas de varios kilómetros de automóviles esperando poder pasar. El ministro de Gobierno, Pablo La Villa, junto a al secretario de Interior, Hugo Echavarri y otros funcionarios, citaron a los dirigentes del movimiento a un encuentro que se cumplió anoche en medio de un total hermetismo en Casa de Gobierno.
El corte en la ruta podría levantarse si la asamblea de los aborigenistas llegara a aceptar el ofrecimiento del Gobierno provincial, que hasta anoche se desconocía. En una deliberación a realizarse hoy por la mañana, los protagonistas del piquete resolverían la continuidad o el levantamiento de la protesta.
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